El tenista español Carlos Alcaraz ha anunciado su retirada del Barcelona Open Banc Sabadell tras no superar las molestias en la muñeca derecha que sufrió durante su debut ante Otto Virtanen. La decisión llega después de no poder entrenar en la jornada posterior al partido, confirmando que la dolencia es más seria de lo inicialmente previsto.
Las alarmas se encendieron durante el encuentro de primera ronda, cuando el murciano solicitó asistencia médica con 5-4 en el primer set para ser vendado. A pesar de completar el partido, las sensaciones no fueron positivas y las pruebas médicas posteriores han confirmado la necesidad de parar para evitar un problema mayor.
“Es raro y difícil sentarme aquí por segunda vez para decir que no puedo seguir en el torneo”, explicó Alcaraz en rueda de prensa. El jugador admitió que sintió un fallo en la muñeca durante un resto y que, tras la evaluación médica, ha optado por escuchar a su cuerpo para no comprometer su futuro inmediato, en un momento en el que se le están sumando algunos infortunios en forma de dolencias, normal en las carreras deportivas.
La baja supone un golpe deportivo importante, ya que Alcaraz no podrá defender la final alcanzada el año pasado en Barcelona, lo que implica una pérdida de 280 puntos en el ranking ATP. Esta situación refuerza la posición del italiano Jannik Sinner, que llegará como número uno al Mutua Madrid Open con una ventaja más amplia.
El calendario tampoco jugaba a favor del español. En caso de haber alcanzado la final en el torneo catalán, habría tenido que disputar hasta nueve partidos en apenas once días, una carga elevada que el propio jugador ya había señalado como un riesgo en plena gira de tierra batida.
Habitual en esta época
Con el foco puesto en Roland Garros, que se disputará entre el 24 de mayo y el 7 de junio, el objetivo de Alcaraz pasa ahora por recuperarse completamente y llegar en las mejores condiciones posibles al segundo Grand Slam de la temporada. Su siguiente parada prevista es el Mutua Madrid Open, donde podría reaparecer a partir del 24 o 25 de abril.
No es la primera vez que el murciano sufre contratiempos físicos en esta fase del calendario. Hace dos años, una lesión en el antebrazo le obligó a perderse torneos clave como Montecarlo, Barcelona y Roma, condicionando su preparación en tierra batida. La decisión de parar ahora refleja una estrategia más conservadora en la gestión física del jugador.


