La Audiencia Provincial de Madrid ha acordado suspender el ingreso en prisión de Francisco Nicolás Gómez Iglesias, conocido como el ‘Pequeño Nicolás‘, con la condición de que no vuelva a cometer ningún delito durante un periodo de cuatro años y abone la multa impuesta en la sentencia.
La resolución, fechada el 26 de junio, concede el beneficio de la suspensión de la pena al considerar que se cumplen los requisitos legales para evitar su entrada en prisión. De este modo, el joven no tendrá que ingresar en un centro penitenciario siempre que respete las condiciones fijadas por el tribunal y no tenga problemas con la justicia en cuatro años.
La decisión llega después de que el Tribunal Supremo rebajara el pasado 26 de marzo la condena impuesta a Gómez Iglesias en el conocido caso de la denominada «mafia policial». El alto tribunal redujo la pena de cuatro años y tres meses de prisión a dos años y un mes al apreciar la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas.
La condena definitiva quedó fijada por un delito de inducción al descubrimiento y revelación de secretos cometido por funcionario público y por un delito de cohecho activo. Además, el Supremo absolvió al Pequeño Nicolás del delito de inducción a la violación de secretos oficiales, al exonerar también al entonces coordinador de seguridad municipal, Emilio García Grande, considerado autor de ese ilícito en instancias anteriores.
Los hechos ocurrieron hace más de una década
En el auto, la Audiencia Provincial destaca que los delitos fueron cometidos entre septiembre de 2012 y octubre de 2014, cuando el acusado era incluso menor de edad, y que respondían a un mismo patrón de conducta desarrollado en un periodo concreto de la vida del acusado. El tribunal también subraya que Gómez Iglesias no ha vuelto a delinquir desde entonces, un elemento que ha resultado determinante para conceder la suspensión de la pena.

Francisco Nicolás Gómez Iglesias saltó a la fama en 2014 cuando, con apenas 20 años, fue detenido tras hacerse pasar durante años por una persona con estrechos vínculos con altas instituciones del Estado. Afirmaba mantener contactos con la Casa Real, el Gobierno, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y distintos ministerios, logrando acceder a actos oficiales y relacionarse con empresarios, políticos y altos cargos.
Su figura adquirió una enorme repercusión mediática debido a la facilidad con la que consiguió infiltrarse en círculos de poder utilizando supuestas influencias y documentación que aparentaba ser oficial. Desde entonces ha afrontado numerosos procedimientos judiciales relacionados con distintos hechos, aunque varias de las acusaciones iniciales fueron archivadas o terminaron con absoluciones parciales. El caso de la denominada «mafia policial» ha sido uno de los procedimientos penales más relevantes de cuantos ha afrontado y el que ahora concluye con la suspensión de su ingreso en prisión.


