El último fracaso del cine español: 9 lunas, la historia de un hombre embarazado que no interesa a nadie

La película sobre un hombre trans embarazado mientras inicia una etapa laboral, que recibió un millón de euros en ayudas públicas apenas recauda 10.000 euros

La película 9 lunas, dirigida por Patricia Ortega, ha llegado a los cines españoles con una de las propuestas más extrañas del panorama cinematográfico reciente: la historia de un hombre trans que descubre que está embarazado. Como no podía se de otra manera y repitiendo el patrón últimamente, el interés despertado por la producción ha sido nulo.

Según los datos de taquilla, la película apenas ha recaudado alrededor de 10.000 euros, una cifra muy alejada de la inversión pública destinada al proyecto. La producción recibió cerca de un millón de euros en subvenciones públicas, procedentes de diferentes administraciones, demostrando de nuevo que actualmente, quitando a Santiago Segura, básicamente el cine español es un foco de pérdida de dinero público, sin que los ciudadanos puedan decidir nada sobre el reparto de su dinero.

La cinta sigue la vida de Ángel, interpretado por Zack Gómez-Rolls, un hombre trans que trabaja como entrenador personal y que recibe la inesperada noticia de que está embarazado. A partir de ese momento, el protagonista debe enfrentarse a su nueva realidad mientras reconstruye su identidad y sus relaciones familiares. El reparto cuenta también con nombres conocidos del cine español como María León, Jorge Sanz y Kiti Mánver.

Durante la promoción de la película, María León, fiel a su filosofía cada vez más alejada de la realidad, defendió que los embarazos de hombres trans podrían ser una realidad mucho más habitual en el futuro. «Yo creo que de aquí a diez años va a haber más de un padre que haya hecho la transición de género«, afirmó la actriz, una opinión compartida por Jorge Sanz, quien aseguró que con el tiempo dejará de sorprender ver a hombres gestantes.

La directora defiende que es una realidad existente

Patricia Ortega sostiene que la película busca dar visibilidad a una realidad todavía poco conocida. La directora explicó que, durante una proyección en Tenerife, varias matronas asistieron al pase porque tenían previsto atender el parto de un hombre trans. Aunque reconoce que los casos siguen siendo muy reducidos en España, considera que la representación audiovisual de estas situaciones contribuirá a normalizar una realidad que, según defiende, ya existe.

Una clara politización del cine que gusta a poderosos pero nada a los espectadores, que demuestran una vez y otra vez que el cine español es un gasto a fondo perdido para intentar trasladar mensajes de un ‘wokismo’ caduco que no convencen a nadie y menos a la taquilla, cada vez más golpeada lógicamente en vista de la lamentables cintas que

El escaso rendimiento comercial de 9 lunas ha vuelto a poner sobre la mesa de nuevo el debate acerca de las ayudas públicas al cine español. Mientras se ermiten financiar proyectos culturales que difícilmente podrían producirse únicamente con criterios comerciales y privados, los críticos cuestionan que producciones con una respuesta tan limitada del público reciban elevadas cantidades de dinero público.