La seguridad ciudadana, en nuestro país, en los últimos tiempos se está convirtiendo en motivo de preocupación. Ya no somos aquel país que podíamos presumir de ser uno de los más seguros del mundo. Los ciudadanos ya no se sienten seguros. Tienen miedo cuando salen a la calle de compras o para realizar alguna gestión o para recoger a los niños al colegio, dejando sus casas vacías. Miedo porque a su regreso pueden encontrar su casa, su hogar, la vivienda que le cuesta mucho esfuerzo pagar la hipoteca o el alquiler, okupada. Se ven desnudos, desamparados, expulsados, en la calle, sin techo donde refugiarse, desahuciados y sin apenas capacidad de recuperar la vivienda por unas leyes aliadas con los delincuentes inmobiliarios y, por tanto, se han declarado contrarias al sentido común y violadoras de la propiedad privada.
Tampoco las calles son lugares seguros. Cuando salimos del portal antes de pisar las aceras miramos a derecha e izquierda, cosa que no hacíamos antes. La seguridad en las calles ha decaído y cada vez es más habitual que se comentan robos a plena luz del día. La noche, mucho peor. Cuando el sol ya no brilla, los ciudadanos en algunos barrios salen cada vez menos de sus domicilios. El delito y los delincuentes aparecen por las esquinas como los champiñones en primavera. En algunas zonas de grandes ciudades, sobre todo, donde en el pasado se podía transitar de manera cómoda, en la actualidad eso ha pasado a la historia. Incluso hay barrios en los que los policías se niegan a entrar. Es tan elevado el grado de delincuentes que los agentes ni disponen de los medios para luchar contra el delito, ni son suficientes para hacer respetar la ley ni están lo suficientemente formados para combatir al delincuente. Todo un cúmulo de despropósitos que tienen un culpable: el gobierno de la nación. Un gobierno que ha contribuido sin duda, a que el caos poco a poco vaya apoderándose de las calles de este país.
El pillaje, el asalto a los ciudadanos a plena luz del día y en plena noche ha pasado a formar “parte del paisaje”. Se ha normalizado. Pero lo más sangrante es que el delincuente que te asalta y te roba a la mañana puede volver hacerlo a la tarde. Se preguntarán por qué el mismo individuo, que te ha robado y ha sido detenido a primera hora de la mañana, cómo puede ser que vuelva a repetir el delito horas más tarde. La respuesta es sencilla. Las leyes de este país son tolerantes hacia el delincuente y muy duras para quienes respetan la ley. Por la puerta de la comisaría entra el ladrón y cuando no ha finalizado el expediente de detención, el delincuente sale por la puerta libre ‘como las palomas’. Con los datos que voy a describir, el gobierno de España me va a tildar de racista, pero son datos oficiales. Son indicadores que nos facilitan las instituciones que señalan de manera clara y rotunda que existen motivos de alarma y desconfianza.
En 2023 los condenados por diferentes delitos en este país fueron cometidos en un 72,2% por españoles y un 27,8% por extranjeros. Pero hay que subrayar un dato que no puede excluirse y que nos aclara todo esto. En España el porcentaje de extranjeros es de un 12,7%, por lo que los delitos cometidos por extranjeros son exponencialmente mucho más elevados que los nacionales. Ahora los datos son bastante peores. Vayamos a los datos sobre los delitos vinculados al sexo, de 2024. En este caso también los españoles fueron en un 60,6% los que cometieron los delitos frente a un 39,4% de los extranjeros. Pero hay que tener en cuenta que este último porcentaje de los delitos cometidos sólo fueron cometidos por solo un 12,7% de la población total que son los de origen no español. Es decir, los extranjeros delinquen el doble que los españoles.
Vamos a continuar sin tener ninguna voluntad de crear alarma social, pero creo que es importante conocer lo que sucede en este país. Sobre todo, cuando se trata de nuestra integridad física. Sigamos con los delitos sexuales más violentos, incluidas las violaciones. En este caso también lideran los autóctonos. Los españoles encabezamos la lista de los delitos violentos sexuales en un 54,4% con respecto a los extranjeros que han delinquido en un porcentaje de 45,6%. Pero siempre teniendo en cuenta que los extranjeros son un 12,7% del total de la población. Y para mejor compresión los delitos de esta clase son cometidos por extranjeros muy por encima de los españoles. Como se puede ver y mejor juzguen los lectores, no creo que en esta información exista algún poso de racismo. Sencillamente me limito a copiar los datos que proporciona el estado.
Ahora vamos a detallar algunos datos sobre las expulsiones de extranjeros, sobre todo, por haber cometido algún tipo de delito. En 2023 hubo 51030 órdenes de expulsión, de las cuales solo se ejecutaron 8725 es decir solo se expulsó a un 7%. Pero vayamos ahora al siguiente año, 2024. Antes de continuar haremos un inciso que servirá para entender algo más todo este enjambre de números y estadísticas. Todos sabemos, porque hemos sido testigos a través de los medios de comunicación que la entrada de emigración ilegal fue mayor en 2024 que en el anterior año. Lo señalo por lo que voy a indicar. En ese ejercicio de 2024, hubo órdenes de expulsión sensiblemente menores que el año anterior. Se dio cita de expulsión a 31.250 con una ejecución de 3.065. Lo que trasladado a porcentaje es de un 9,8%. Y añadir un dato más esclarecedor que seguro no dejará a nadie indiferente e incluso les puede generar malestar e inquietud sobre todo a las mujeres si atendemos a los datos que hemos facilitado. En el año 2021 las órdenes de expulsión se ejecutaron en un 60%. En 2022 fue de un 58%. En 2023 se alcanzó en un 59% las órdenes de ejecución.
Y aquí llega lo grave y muy preocupante. En 2024 hubo una gran bajada de ejecución. Solo se alcanzó un 17%. Pero ha continuado ese descenso. En el pasado año 2025 el porcentaje llegó a un 9,8%.
Creo que está todo muy claro. Las cifras por sí sola nos señalan que la seguridad en este país se va deteriorando de manera vertiginosa. Como han podido comprobar no hay ni una sola línea que podría interpretarse como racista. Pues estos datos que he facilitado, son calificados, por quienes nos gobiernan, de racistas. Es decir, estamos a un paso de que facilitar datos incómodos, para el social-comunismo que nos gobierna, sea acusado por delito de odio. Esperemos que más pronto que tarde podamos ‘sacudirnos’, a los incompetentes que nos gobiernan que solo crean incertidumbre, inquietud y sobre todo inseguridad en las calles.


