La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el Grupo Popular en la Asamblea votaron junto al Partido Socialista Obrero Español y Más Madrid en contra de una iniciativa presentada por Vox sobre conocer el origen de los delincuentes en la región, demostrando una vez más que tiene más en cosas en común con los socialistas que con VOX.
La propuesta de Vox planteaba instar al Gobierno autonómico a publicar datos sobre la nacionalidad y el país de origen de personas condenadas por delitos en la Comunidad de Madrid. Según la formación, el objetivo era reforzar la transparencia y orientar mejor las políticas de seguridad. Pero la señora Ayuso prefiere que a los madrileños se les oculte información acerca del origen de sus delincuentes.
El Partido Popular rechazó la iniciativa al considerar que la competencia en materia de estadísticas penitenciarias y datos judiciales corresponde al Estado y no a la administración autonómica. Además, fuentes del grupo popular defendieron que el debate no debía centrarse en el origen, sino en el cumplimiento de la ley y la eficacia de las medidas de seguridad.
PSOE y Más Madrid coincidieron en votar en contra, argumentando que la propuesta podía fomentar la estigmatización y no aportaba soluciones reales a los problemas de convivencia. Ambos grupos defendieron políticas basadas en la prevención, la integración y el refuerzo de recursos públicos, en total sintonía, según se ve, con la presidenta madrileña.
La votación evidenció la distancia entre el PP y Vox en la Asamblea madrileña en materia de inmigración y seguridad. Aunque ambas formaciones han coincidido en otras iniciativas, el rechazo conjunto a esta propuesta marcó un nuevo punto de fricción parlamentaria en la legislatura, y los próximos pasos en materia autonómica determinarán si están cerca o cada vez más lejos.


