Venezuela afronta la fase más crítica tras el doble terremoto: 2.295 muertos y más de 11.000 heridos

Venezuela encara la fase más complicada de la emergencia provocada por el doble terremoto de magnitudes 7,5 y 7,2 que sacudió el norte del país el pasado 24 de junio. Una semana después de la catástrofe, las autoridades han elevado el balance oficial a 2.295 fallecidos, 11.267 heridos y 12.841 personas damnificadas, mientras continúan las labores de búsqueda entre los escombros con la esperanza de encontrar supervivientes.

La mayor devastación se concentra en el estado de La Guaira, considerado la zona cero del desastre. Allí permanecen desplegados miles de efectivos nacionales e internacionales que trabajan sin descanso en edificios colapsados y barrios completamente arrasados. Hasta el momento, los equipos de emergencia han logrado rescatar con vida a 6.461 personas, aunque las autoridades reconocen que las posibilidades de hallar nuevos supervivientes disminuyen conforme avanzan los días.

La emergencia continúa agravándose debido a las 782 réplicas registradas desde los dos seísmos principales. Aunque la intensidad de estos movimientos ha ido disminuyendo, siguen dificultando el acceso a numerosas estructuras inestables y obligan a interrumpir periódicamente las labores de rescate por el riesgo de nuevos derrumbes.

Uno de los rescates que mantiene en vilo al país es el de un trabajador que permanece atrapado bajo un edificio derrumbado en La Guaira, donde más de un centenar de rescatistas de distintos países continúan trabajando para intentar sacarlo con vida. El operativo se ha convertido en un símbolo de la lucha contrarreloj que libran los servicios de emergencia.

Mientras avanzan los trabajos de búsqueda, también aumenta la preocupación por la situación humanitaria. Miles de familias permanecen alojadas en refugios improvisados tras perder sus viviendas y las necesidades más urgentes siguen siendo agua potable, alimentos, medicamentos y atención sanitaria. Organismos internacionales advierten además del riesgo de enfermedades derivadas de la acumulación de escombros, la falta de saneamiento y el colapso parcial de numerosos centros sanitarios.

Las primeras estimaciones económicas apuntan a que las pérdidas materiales podrían superar los 10.000 millones de dólares, una cifra que refleja la magnitud de los daños sufridos en viviendas, infraestructuras, comercios y servicios públicos.

Siete días de duelo y críticas a la gestión

El Gobierno venezolano ha decretado siete días de duelo nacional en memoria de las víctimas, mientras continúa llegando ayuda internacional procedente de decenas de países. Sin embargo, conforme pasan los días también aumentan las críticas de la oposición y de parte de la ciudadanía, que denuncian la insuficiencia de medios para afrontar una catástrofe de esta magnitud y reclaman una respuesta más rápida en las zonas más afectadas.

En paralelo, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha actualizado el balance de ciudadanos españoles afectados. El último recuento eleva a 27 los españoles fallecidos, mientras 137 continúan desaparecidos y varias personas permanecen atrapadas bajo los escombros.

Con las labores de rescate todavía en marcha, las autoridades insisten en que el número de víctimas podría seguir aumentando durante los próximos días a medida que se complete la retirada de escombros y el acceso a las zonas más devastadas.