La entrevista que condenó definitivamente a Espinosa de los Monteros en VOX

Hace un año, declaró a Bertrand Ndongo que «ningún partido» le gustaba, pero a su vez que había que «movilizarse para votar porque después no nos podemos quejar»

Hace aproximadamente un año Bertrand Ndongo entrevistaba para Periodista Digital a un dolido Iván Espinosa de los Monteros tras su desaparición de VOX. Siempre se ha dicho, con buen criterio, que en caliente no hay que tomar decisiones ni hacer declaraciones y Espinosa de los Monteros dejó afirmaciones en aquella entrevista que no gustaron nada en el seno del partido y que le condenaron definitivamente al ostracismo político. Las aguas ya venían muy turbias y aquel día se terminaron de contaminar definitivamente.

Hagamos un repaso de lo acontecimientos previos a aquella entrevista. Espinosa era una de las cabezas visibles de VOX desde sus inicios y era uno de los mejores oradores y tipos más preparados del partido. Pero solo es posible una ‘cabeza de león’ y Espinosa no estaba cómodo en el papel de eterno secundario. Comenzaron las rencillas con el presidente Abascal, cuyo trono no estaba en discusión a nivel interno, como se demostró después con otros problemas internos. La situación se fue enquistando hasta tal punto que en verano de 2023 dimitió como portavoz parlamentario y dejó su escaño en el Congreso alegando motivos personales. Nunca explicó del todo las razones, aunque ya se hablaba de diferencias con la dirección de Santiago Abascal.

Menos de un año después, el 9 de octubre de 2024 su esposa y miembro también del partido, Rocío Monasterio, fue destituida como presidenta de Vox Madrid entregando su acta de diputada en la Asamblea de Madrid y dejando la política activa. La confrontación entre las partes se había vuelto muy tensa y el presidente decidió tomar cartas en el asunto. Sin embargo, no todas las puertas estaban cerradas para alguien que había sido piedra angular del proyecto.

Sin embargo, Espinosa siguió en sus trece, lo cuál es destacable en un mundo tan hipócrita como es la política. Pero en 2025 todo se torció definitivamente. Primero, porque Espinosa fundó Atenea, una fundación que iba a ser como un laboratorio de ideas, lo cuál no gustó al partido porque dejaba constancia de que las ideas de VOX ya no eran las suyas y tampoco gustó a la gente que quiere un cambio real, que sabe que lo que se necesita es tomar acción y no más ideas que conformen una especie de castillo en el aire para seguir hablando y no haciendo nada. Ahora, Iván se había convertido en cabeza de ratón, porque era el líder de un proyecto ‘pequeño’ en vez de cola de león, al no querer ser un segundo espada en el partido de derechas.

Sin embargo, la puntilla llegó en el verano pasado con una entrevista que le condenó. Ndongo le preguntó que a quién votaría si en ese momento hubiera elecciones generales. «Es una pregunta para la que no tengo respuesta ahora mismo«, se sinceró, dejando un recado para su expartido. Esto escoció en Vox, que entendían que podía haber desavenencias con el exmiembro pero seguía como afiliado al partido, por lo que no se entendía esa declaración incendiaria y supuso un definitivo punto de inflexión.

Sin embargo, y dejando a un lado a su expartido, realmente lo peor vino a continuación, por lo que muchos le acusaron de ser un «títere» del actual sistema, un tipo que quiere seguir viviendo del sistema democrático español al pronunciar una extraña frase contradictoria. «Algunos tenemos claro que no queremos lo que hay y hay que movilizarse para votar porque no vale quedarse en casa, porque sino no nos podemos quejar, pero tenemos más rechazo por lo que hay que atracción por las opciones que hay».

Así, el presidente de Atenea dejaba claro su mensaje. Vete a votar, aunque todo sea malo, para que todo siga igual. Ahí ya no descontentó solo a su partido sino a la opinión pública, que le percibió como un fiel peón de un sistema caduco ¿Qué pretendía con esas declaraciones? ¿Señalar que forma parte de un sistema democrático contradictorio, que es incapaz de cambiar nada pero que así debe seguir? ¿Que los ciudadanos somos unos títeres de que debemos acudir a votar en vez de dejar en voto en blanco o nulo si nadie nos representa? Nunca fue capaz de explicar aquellas declaraciones y ese fue su final en VOX y su caída a nivel personal.

Ya en marzo de este año lideró una iniciativa para pedir un congreso extraordinario de Vox y cuestionó el funcionamiento interno del partido. La dirección le abrió entonces un expediente disciplinario. Pero sin embargo, seguía afiliado al partido. Hemos presenciado el ocaso de un tipo que demostró su brillantez pero cuya codicia le pudo pasar una mala factura y que dejó entrever que él no era el indicado para liderar ningún cambio real, más allá de soltar ideas.