Aumentará el calor, pero vendrá acompañado de lluvias

España atraviesa un episodio de fuerte contraste térmico en pleno mes de abril, marcado por temperaturas inusualmente altas y la llegada de borrascas que introducen lluvias y variabilidad atmosférica. Este cambio de tiempo rompe el patrón habitual de primavera y anticipa un escenario cada vez más inestable.

En los últimos días, el país ha registrado valores térmicos propios de finales de mayo o incluso verano, con máximas que han superado los 30 ºC en algunas zonas del norte, algo excepcional para esta época del año. Este episodio cálido ha batido récords en varias estaciones meteorológicas y confirma una tendencia creciente hacia primaveras más cálidas.

Sin embargo, este calor no se mantiene de forma estable. La entrada de una borrasca atlántica está provocando un cambio brusco del tiempo, con lluvias intensas, tormentas y rachas de viento que afectan principalmente al oeste peninsular. Galicia, Castilla y León, Extremadura y Andalucía occidental concentran los avisos meteorológicos por precipitaciones y viento.

Este giro meteorológico genera un escenario variable: mientras en el oeste bajan las temperaturas, en el centro y este peninsular los valores siguen siendo elevados, lo que mantiene una sensación térmica más propia de finales de primavera. Las máximas continúan superando los 25 ºC en amplias zonas, pese a la llegada de las lluvias.

Las previsiones meteorológicos apuntan a una gran variabilidad en los próximos días, con alternancia de episodios de lluvia, descensos térmicos puntuales y nuevas subidas de temperaturas a medida que las borrascas se desplacen. La primavera de 2026 será, con alta probabilidad, más cálida de lo normal en toda España. Las temperaturas medias se situarán por encima de la media histórica, especialmente en el Mediterráneo y el interior peninsular.

En paralelo, las precipitaciones no siguen un patrón claro. Aunque se esperan episodios de lluvias intensas asociados a borrascas, estas serán irregulares y desiguales por territorios, lo que explica la coexistencia de calor, sequedad y tormentas en distintos puntos del país. En este caso, el agua no bajará la temperatura en muchos casos.