La suma de altas temperaturas y viento suponen un «riesgo extremo«, aunque las lluvias previstas podrían servir de gran ayuda
España afronta un episodio de alto riesgo de incendios forestales en pleno inicio de la primavera, con múltiples focos activos y condiciones meteorológicas adversas. En las últimas horas se han registrado decenas de incendios simultáneos, especialmente en el norte del país, donde las altas temperaturas y los vientos intensos están favoreciendo la rápida propagación del fuego.
Cantabria y Asturias concentran la situación más preocupante, con cerca de 60 incendios detectados en un solo día y más de 30 activos en algunos momentos. Las autoridades han activado niveles de emergencia ante un escenario calificado como de “riesgo extremo”, con incendios en zonas montañosas y de difícil acceso que complican las labores de extinción.
El origen de este episodio está en la combinación de temperaturas elevadas, baja humedad y fuertes rachas de viento, un patrón que multiplica la peligrosidad. Este cóctel meteorológico facilita que cualquier chispa se convierta en un incendio de rápida expansión, aunque también hay que tener en cuenta que cada año se demuestra que muchos fueron provocados.
A ello se suma la acumulación de biomasa en el monte, que no se ha recogido y que actúa como combustible. La reducción de la actividad ganadera en algunas zonas ha eliminado cortafuegos naturales, lo que favorece incendios más intensos y difíciles de controlar, como quemas agrícolas no autorizadas o acciones intencionadas, lo que agrava aún más la situación en días de riesgo extremo.
Galicia, afectada también
En Galicia, los incendios de Ponteareas y Carballo han arrasado alrededor de 750 hectáreas en pocas horas y han obligado a desalojar viviendas por la cercanía de las llamas. En algunos casos, el fuego ha alcanzado zonas habitadas y ha provocado cortes de carreteras por el humo.
En paralelo, en Asturias se han contabilizado más de 30 focos activos en una sola jornada, mientras que Cantabria ha registrado más de medio centenar en apenas 24 horas. La situación ha requerido refuerzos aéreos y el despliegue masivo de brigadas forestales.
Ante este escenario, varias comunidades autónomas han activado restricciones estrictas. Entre ellas, la prohibición de hacer fuego en zonas forestales o cercanas, la suspensión de quemas agrícolas y limitaciones en actividades recreativas en el monte.
Previsión de lluvias
Las previsiones apuntan a que el riesgo de incendios se mantendrá elevado mientras continúen las condiciones de calor y viento. Los expertos advierten de que la campaña de incendios podría adelantarse este año, con episodios propios del verano ya en primavera.
La evolución dependerá de cambios meteorológicos, especialmente de la llegada de lluvias que reduzcan la sequedad del terreno y apaguen algunos focos. Mientras tanto, las autoridades insisten en la prevención y en evitar cualquier actividad que pueda originar nuevos incendios.


