Opinión: ‘El camino de la libertad’. Por Fernando Cuesta.

EEUU venían dando señales de sus verdaderas intenciones. Su presidente, Donald Trump, estaba valorando la capacidad de defenderse del régimen de Venezuela, con su presidente Maduro a la cabeza. Ponía en práctica actuaciones hostiles hacia el país de manera muy visible. A pesar de recibir amplias críticas de mandatarios de otros países las ignoró y continuó desarrollándolas. En las últimas semanas, Trump estaba llevando a cabo operaciones contra el narco venezolano y a la vez desplegando una estrategia para hacerse con barcos petroleros con base venezolana. Todo ello como medidas de presión hacia el régimen dictatorial y tiránico venezolano. Tras ese primer capítulo, que era un abierto aviso a Maduro de que iba a rematar esa estrategia. Este día 3 de enero, lo ha hecho. Una fecha que, en 1990, coincidiría con el derrocamiento por parte tropas americanas, del dictador panameño, Manuel Antonio Noriega. Un dictador que fue condenado a 40 años de prisión no pudo acabar de cumplir a condena. Murió en 2017.

Con sorpresa relativa, EEUU ha llevado a cabo sus amenazas contra el régimen dictatorial de Venezuela liderado por Nicolás Maduro. A las dos de la madrugada hora venezolana, siete de la mañana hora española, aviones y helicópteros del ejército norteamericano sobrevolaron el cielo de la capital venezolana, Caracas, lanzando un ataque selectivo. Se bombardeó varios radares y centros de defensa venezolano sin causar víctimas por el momento. Pero no solo dejaron caer bombas a la capital. Había otra actuación muy importante, tal vez tanto como acabar con los dispositivos de defensa de Venezuela. En paralelo se gestó otra operación de gran calado. Dejar ‘sin cabeza’ al régimen. Por ello, se detuvo al presidente usurpador del poder, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia flores. Una mujer de gran relevancia en el entramado del tráfico de drogas. Tras la detención se les trasladó en un medio de trasporte aéreo que les ha llevado hasta Nueva York.

La foto de Maduro publicada por EEUU

Es la ciudad elegida para ser juzgado por varios delitos, descritos por la fiscal general estadunidense, Pamela Bondi. Se le acusa de delitos como narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra los Estados Unidos. Será juzgado en paralelo con el Chapo Guzmán, un personaje que está tratando de evitar una condena con muchos años de prisión e incluso que se le condene a pena de muerte. Para ello, está llevando a cabo una colaborando con la justicia detallando informaciones sobre los presuntos delitos de Nicolás Maduro y algunos españoles que estarían en el entorno del presidente del gobierno español. Por eso es también de suma importancia para nuestro país lo que pueda también declarar Maduro con respecto a sus supuesto socios españoles. Ya que hay sospechas más que suficientes que políticos españoles del arco izquierdista han tenido contactos con el régimen y habrá que dirimir si no han actuado correctamente con respecto a la ley.

Maduro, presuntamente, sabe mucho de esas presuntas violaciones de la ley de nuestros compatriotas y se teme que, como el Chapo Guzmán, colabore intensamente con la justicia americana. Una justicia que tiene en su agenda el nombre del expresidente del gobierno, J.L.R. Zapatero. Un hecho que debería ser muy valorado por Zapatero ya que la justicia de los EEUU no trabaja con la misma filosofía que se emplea en España. Las reacciones no se han hecho esperar. Los aliados de Maduro, es decir los regímenes tiranos, entre los que se encuentran Cuba e Irán, se han mostrado solidarios con el régimen de Maduro. Justo a continuación han condenado los ataques de los EEUU, tildándoles de invasión y de violación de los derechos humanos. Es decir, nada nuevo viniendo de países gobernados por personajes despreciables. Las protestas las ha rematado un personaje muy conocido del gobierno de España, al que se le dejó entrar en nuestro país, pese a la prohibición que había realizado la UE de que no pisara suelo de la Unión. Hablamos de la vicepresidenta de Venezuela y mano derecha de Maduro, Delcy Rodriguez. Esta señora ha exigido al presidente de los EEUU, Donald Trump, una fe de vida en relación con Maduro.

Zapatero y Maduro, dos viejos conocidos

Una exigencia que suena como a broma pesada viniendo de una mandataria que presuntamente forma parte del clan de la droga denominado los Soles. Exige a los EEUU que demuestren que aún sigue con vida, mientras el gobierno de la que tú, Delcy, eres la vicepresidenta, consiente que en las cárceles venezolanas que se torture a los disidentes y a la vez se les deja también morir como alimañas. Pero es muy llamativo que esta reclamación a Trump, Rodriguez, la ha llevado a cabo por vía telefónica. Lo que levanta muchas sospechas. Este ataque selectivo de los EEUU, como hemos señalado, no ha sido repentino. Es muy posible que se empezara a esbozar desde que el régimen chavista hiciera trampas en las últimas elecciones. Se abortó que, Edmundo González, ganador de los comicios, pudiera tomar posesión como presidente del país. Un hecho que ha podido poner a la administración norteamericana, en un lugar prioritario para tratar de resolverlo. Desde el 28 de julio de 2024 que se celebraron las elecciones en Venezuela hasta la actualidad han transcurrido 17 meses. Es el tiempo que ha dado Trump para que reconsiderase la derrota electoral a Nicolás Maduro y el sátrapa no aprovechó la oportunidad que se le daba, no lo tuvo en cuenta.

Y el mundo entero ha sido testigo de las consecuencias. Esa desperdiciada oportunidad de reconocer a Edmundo González como ganador de las elecciones presidenciales en Venezuela, sin duda, ha servido como uno de los argumentos de mayor peso para llevar a cabo el bombardeo selectivo de los EEUU en la capital venezolana de Caracas. Un bombardeo selectivo que va a tener grandes repercusiones a escala internacional, pero especialmente en nuestro país. El ‘coqueteo’ político que el gobierno que preside Sánchez tuvo con aquel no será fácil de disimular. Ha llegado el momento de quitarse la careta de la falsedad y mostrar el verdadero rostro. El gobierno de España, con Sánchez a la cabeza, ha reaccionado en la red social X de una manera timorata. Ha apelado a «una desescalada y a la responsabilidad». Y ha instado a que se respete el derecho internacional y la carta de derechos de la ONU. Una declaración en línea de un gobierno que nunca expresó su condena sin paliativos al robo de las elecciones en Venezuela. Sin olvidar que uno de los testigos en esas elecciones fue Zapatero, que tampoco condenó el timo electoral. Al contrario respaldó el resultado, diciendo que «tranquilidad».

Venezolanos manifestándose en España


Creo que hoy debemos celebrar que hay un dictador menos en circulación. Debemos celebrar que Trump ha llevado a cabo lo que los poderes del mundo libre, entre los que se encuentran la UE, han sido incapaces de librar a los venezolanos de las cadenas de un régimen sanguinario. Un régimen que ha encarcelado y asesinado a miles de personas, y ha hecho que millones de venezolanos hayan salido del país por miedo a ser víctimas del régimen asesino. El paso dado por la administración Trump es el primero, pero queda mucha labor por realizar. Hay que tener en cuenta que el régimen, que dura más de un cuarto de siglo, está fuertemente enraizado en la sociedad. Maduro sabía conservar lealtades con buenos sueldos y hay que romper esa barrera. Una barrera que parece estar partiéndose porque mientras estoy escribiendo, un cuartel militar venezolano está siendo abandonado por los soldados en sus vehículos. Un hecho que realmente define el éxito de la operación americana.