Sánchez ahora se muestra más equidistante con Maduro

Al parecer, el presidente de España, Pedro Sánchez, no se ha quedado conforme con lo expuesto esta mañana en la red social X respecto a la detención de Nicolás Maduro, ya que a la tarde ha vuelto a emitir otro comunicado en la que esta vez ya no habla «de desescalada» y de «responsabilidad«, sino que, fiel a su estilo, ha querido hacer un ejercicio de equidistancia (o de hipocresía). Todo hace indicar que si a la mañana se percibía un mayor apoyo al dictador bolivariano, a la tarde ha comenzado su misiva declarando que «España no reconoció al régimen de Maduro, pero…». Algo ha cambiado en horas.

Parece un movimiento de ajedrez del presidente, que prefiere inclinarse hacia un punto medio seguramente para desligarse de cualquier apoyo a Maduro cuando alguien en un futuro se lo pueda achacar en contra de sus intereses. Quizás, en vista de las últimas informaciones, ha decidido hacer una especie de crítica a ambas partes y aboga por entenderse. Si bien, tampoco es que Sánchez haya reconocido formalmente la legitimidad del régimen de Maduro, que no se desarrolla bajo unos cauces democráticos normales, es de sobra conocida las relaciones de Zapatero, su exsocio Monedero o el capítulo de Delcy Rodríguez con Ábalos en el aeropuerto de Barajas. La relación entre ambos gobiernas comunistas es un hecho. Algo ha debido ver Sánchez que ha preferido mostrarse más diplomático y conciliador.

Eso sí, ha cargado las tintas después contra las acciones llevadas a cabo por el ejército estadounidense, de modo que el Gobierno de España «tampoco reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo«. El máximo mandatario del país aboga ahora por llegar a un consenso y respetarse. «Pedimos a todos los actores que piensen en la población civil, que respeten la Carta de Naciones Unidas y que articulen una transición justa y dialogada». Sánchez en estado puro, a la mañana una cosa, a la tarde otra.