España es uno de los principales países de occidente que ha alcanzado el liderazgo en la igualdad entre hombres y mujeres. Donde la mujer tiene los mismos derechos y deberes que los hombres, por lo que tienen el mismo valor. Algo que a muchos extraña. Al ser nuestro país generador de emigración, a gentes venidas de otras tierras, otras culturas u otros países, les es llamativo la filosofía de la cultura española donde la igualdad entre los hombres y mujeres es sello de identidad español. Hombres y mujeres pueden compartir el mismo techo para realizar cualquier actividad. Al contrario de países en los que las mujeres no pueden ocupar algunos lugares que ocupan los hombres, además obligatoriamente deben ir tapadas casi por completo, con burkas o niqab. Son países donde los derechos de la mujer son ‘papel mojado’ en el mejor de los casos. Son países, sobre todo, de cultura musulmana donde la mujer tiene restringida su vida.
En España y en occidente no existe ninguna discriminación hacia la mujer. España es una nación donde la mujer puede caminar por la calle sola, más antes que ahora, sin que nadie le moleste. Es un hecho que emana del respeto que en occidente se tiene hacia la mujer, porque la igualdad es algo común para nuestra sociedad. Desde hace décadas se ha incorporado a nuestro ADN y, por tanto, también ha pasado a tener un capítulo de gran relevancia en nuestra cultura, la igualdad entre los dos sexos. No se entendería nuestra civilización occidental si la mujer ocupase un lugar secundario. Incluso me atrevería a decir que el ministerio de igualdad debe haber sido clausurado desde hace bastante tiempo, porque su mera existencia del ministerio es un desajuste democrático.
En España no existe ninguna ley que discrimine a la mujer por ser mujer. Incluso se ha legislado en favor de ella de tal manera que se está cuestionando su encaje constitucional. Se han elaborado y aprobado leyes de discriminación positiva que han generado controversia y alguna polémica, pero es una muestra más de que en nuestro país la mujer no está discriminada. Aunque sea un exceso lo que voy a subrayar hasta se me podría tildar de machista, pero acogiéndome a la libertad de expresión que existe en este país voy a ejercerla. Considero que la mujer está invirtiendo el rol del machismo, poniéndose por encima y degradando al hombre, el llamado hembrismo. Da la sensación de que algunos feministas quieren devolver la moneda, de modo que no buscan la igualdad.
Sabemos que existen sociedades, países, donde la mujer tiene menos derechos que un animal. Son tratadas como pura mercancía, como un saco de patatas. Se las obliga a contraer matrimonio incluso siendo menores. Se la compra, se las vende. No tienen derechos y sí todas las obligaciones. Se las viola, se las agrede, en definitiva, se las maltrata sin quienes lo hacen respondan ante la ley porque la ley no existe para los maltratadores en países mayoritariamente musulmanes. También se les impone una forma de vestir, el burka, que es una indumentaria que cubre todo el cuerpo. Solo se le puede ver los ojos. Se le niega su existencia con esa ropa. Se las denigra hasta querer que sean invisibles. Sin derecho a nada, solo el deber de servir al hombre sin ninguna capacidad para poder revelarse ante tanta humillación y maltrato. Se lo impone su religión.
En España, en la cámara que representa a los ciudadanos, el Congreso de los diputados, se ha presentado una propuesta de ley. Una ley que prohíbe el vestir con el burka o niqab. Sorprendentemente los partidos de izquierda y algunos de derecha han rechazado que exista una ley que prohíba vestir un burka en espacios públicos. Nadie puede entender que partidos de izquierdas como PODEMOS, SUMAR, ERC, BILDU, BN Y COMPROMIS además de los partidos de derechas, JUNTS y PNV, hayan rechazado la ley.
Nadie entiende que partidos de izquierdas que se han caracterizado por la defensa de la mujer las traicionen. El rechazo a la ley significa que están a favor de que a las mujeres se las obligue a vestir la indumentaria de la indecencia y el maltrato. Aunque la otra parte de la moneda está JUNTS y PNV, que también han votado en contra de la ley.
Aunque no es de extrañar ya que son partidos racistas. Son partidos que incluso rechazan a personas que han nacido en tierras vascas y catalanas por no postrarse al nacionalismo. Por tanto, todo aquello que se proponga y que no tiene el sello nacionalista, tiene asegurado el rechazo, como en esta ocasión.
España se convierte en el primer país de la UE que rechaza la prohibición de llevar el burka en público. Francia, Bélgica, Suecia o Noruega son algunos de los países que han aprobado la prohibición. Son países que rechazan sin ningún complejo, que la mujer sea “chatarra” social. En nuestro país, gracias a una izquierda sectaria, sin principios y a un nacionalismo indecente y xenófobo, fomentamos la utilización de una prenda totalmente machista.


