El francés Mäel Le Lagadec ha devuelto a la cima del Aneto la cruz que había sido retirada semanas antes del pico más alto de los Pirineos, situado a 3.404 metros de altitud. La acción se produjo tras una ascensión en la que el joven cargó una cruz de madera de 35 kilos, tallada por él mismo, hasta la cumbre en un gesto heroico.
La estructura había sido arrancada en el mes de abril en el entorno del macizo, un hecho que generó debate entre montañeros y visitantes habituales de la zona. La retirada de elementos simbólicos en cumbres de alta montaña suele estar justificada a actuaciones de conservación del entorno natural o a la reducción de instalaciones no oficiales en espacios protegidos, aunque se trata más bien de un pretexto para ir eliminando todo símbolo cristiano.
En este contexto, el joven alpinista emprendió la subida con el objetivo de reinstalar el símbolo en su ubicación original, convencido de que debía volver a estar presente una cruz. Su ascensión al Aneto se desarrolló en condiciones propias de alta montaña, con un esfuerzo físico significativo debido al peso del material transportado, la altitud del recorrido y la falta de oxígeno a ciertas alturas.
El Aneto, punto más elevado de la cordillera pirenaica, es uno de los destinos más frecuentados por alpinistas en España, especialmente durante la temporada de primavera y verano, cuando las condiciones permiten el acceso a su cumbre. La cruz, de carácter artesanal, volverá a lucir en la cima del macizo pirenaico.


