«La violencia nunca ha sido una base sólida para construir la paz«, aseguró el líder espiritual tibetano respecto al conflicto de Oriente Medio
El Dalái lama expresó este martes su respaldo al llamamiento al desarme global realizado por el papa León XVI durante la misa del Domingo de Ramos, en un gesto de unidad entre dos de las figuras religiosas más influyentes del mundo, en un momento de especial tensión internacional, con los conflictos en Ucrania e Irán, cuyas tensiones han tenido un impacto directo en la estabilidad de Oriente Medio y han reactivado el debate global sobre la seguridad y la paz.
Tenzin Gyatso, de 90 años, afirmó desde su exilio en la India que «la violencia nunca ha sido una base sólida para construir la paz«, insistiendo en que los conflictos armados tienden a perpetuar ciclos de enfrentamiento y sufrimiento a largo plazo. Asimismo, el Dalái lama mostró su apoyo explícito al mensaje del pontífice, destacando la necesidad de deponer las armas y renunciar a la violencia, un llamamiento que considera alineado con las enseñanzas teológicas.
El líder espiritual tibetano subrayó la importancia de la compasión y la autodisciplina como valores comunes a todas las religiones, señalando que estos principios constituyen una base ética fundamental para avanzar hacia la resolución de conflictos mediante el diálogo y reiteró que la diplomacia y el entendimiento entre pueblos deben prevalecer sobre la confrontación, defendiendo soluciones negociadas entre “hermanos y hermanas” como vía para alcanzar una paz duradera.
Desde su residencia en Dharamsala, donde vive exiliado desde 1959, ha mantenido una constante defensa del diálogo como herramienta para la paz, consolidando una trayectoria marcada por la diplomacia moral y la no violencia. Con este posicionamiento, se refuerza un frente común de líderes religiosos que han intensificado sus llamamientos contra la guerra, buscando ejercer una mayor presión ética sobre la comunidad internacional y sus decisiones.


