Si es verdad que las Navidades dan de sí para muchas cosas y que en estas fechas no está bien hacer leña del árbol caído, aunque en ocasiones algunas imágenes no sacan una sonrisa. Por ejemplo, que el día 25 de diciembre, cuando los hogares recargan las energías derrochadas en la víspera para volver a encarar la comida de navidad, nos encontremos con un vídeo del secretario del Partido Comunista Andaluz, Ernesto Alba, que se titula ‘¿se puede ser de izquierdas y comerte una gamba?‘. Cualquiera sabe que sí, pero Alba ha decidido hacer un vídeo de 30 segundos en el que no se acaba de saber a qué punto quiere llegar, mientras chupa sin complejos la cabeza de una gamba como si se la fueran a retirar del plato, que bien podría ser de Huelva, por ejemplo.
Al parecer, a Alba era el tema que le preocupaba el día 25 de diciembre y así lo ha hecho saber en sus redes sociales. El artista comienza planteando la típica situación que les preocupa mucho a los socialistas: que tu tío el «facha» se siente al lado tuyo en la cena de Nochebuena. En ese momento, cambia de rumbo y pasa a explicar que ‘comegambas’ se ha convertido en un insulto «especialmente a los sindicalistas y a cualquier servidor público y a cualquier trabajador que defienda a la clase obrera«. A Alba no se le ha pasado quizás por la cabeza que se hace un tanto raro e hipócrita que un sindicalista trate de pelear por subir unos euros el salario mínimo, que luche por las familias, que negocie con la patronal, que proteja al obrero; todo ello en una de esas reuniones en un restaurante de cuatro tenedores, con bien de marisco y todo ello regado por grandes vinos.
Al parecer, Alba no ve este hecho como una contradicción en sí misma. Tampoco ha debido reparar esta mañana en que nadie llama ‘comegambas’ a cualquier trabajador público que defienda a la clase obrera. La preguntas que, en frío, debería hacerse son: ¿realmente les preocupa la clase trabajadora o les gusta vivir con los mismos privilegios que critican? y, sobre todo, ¿al pueblo le molesta que alguien coma una gamba o le molesta que coma las gambas con el dinero público, mientras alardea de clase trabajadora? Para rematar el vídeo acaba con una frase en negación que no se sabe muy bien cómo analizarla: «Es que la izquierda no defiende que los trabajadores tengan lo justo para comer». ¿Acaso alguien defiende que un trabajador no tenga ni lo justo para comer? Todos querríamos comer más gambas, pero casualmente los que más se pegan banquetes a costa del dinero público es justo a quien defiende este sujeto. Les encanta el elitismo, mientras critican el elitismo. Y recuerda Ernesto, se dice Feliz Navidad.


