EEUU empezará a comercializar desde enero un medicamento, la vacuna Novo Nordisk, para perder peso, básicamente porque tiene la facultad de suprimir el apetito, lo cuál puede conllevar un cambio radical tanto en la industria alimentaria americana como en la médica. Estados Unidos cuenta con un problema de obesidad alarmante debido a la mala alimentación y el sedentarismo, que a su vez ha conllevado la implementación paulatina de la filosofía contraria, la de cuidar el cuerpo, la alimentación y el deporte. Por eso, muchos usuarios comienzan a buscar alimentos que entren dentro de la categoría GLP-1. Digamos que en medio de esta moda saludable, esta dosis, tanto en pastilla como en jeringuilla, aunque más barata y cómoda la primera, podría suponer un nuevo rumbo en el peso de los ciudadanos americanos.
Las empresas de alimentación ya han movido ficha afortunadamente en vista de que un número cada vez mayor de usuarios comienzan a sustituir los azúcares por proteínas, buscan raciones equilibradas, y que en el etiquetado se indique que cumplen con el estándar GLP-1, el de alimentos sanos digamos. «Estamos viendo que la gente está reduciendo su consumo específicamente de snacks salados, licores, refrescos, bebidas y bollería, y se está centrando más en las proteínas y en la fibra, por lo que esperamos que las empresas de alimentos y también los restaurantes atiendan a esta audiencia que está creciendo«, dijo JP Frossard, analista de alimentos de consumo de Rabobank. El mundo fitness está de moda.


