El Gobierno ha declarado la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila ante la gravedad de los incendios forestales que permanecen activos y que han obligado a evacuar a unas 11.500 personas. La medida supone que el Estado asume la coordinación de los recursos para hacer frente a una de las mayores crisis por incendios de este verano.
En la Comunidad de Madrid se han evacuado más de 10.000 personas debido a tres grandes focos. El primero afecta a Villa del Prado, con consecuencias en Aldea del Fresno; el segundo se localiza en San Martín de Valdeiglesias, con impacto en Pelayos de la Presa; mientras que un tercer incendio, originado en Almorox (Toledo), evoluciona de forma más favorable tras entrar en fase de estabilización.
En Ávila, el incendio declarado el miércoles en Burgohondo ha obligado a desalojar a 1.500 personas de un núcleo de turismo rural y de una urbanización de El Tiemblo. Además, las autoridades mantienen el confinamiento de varios municipios debido a la elevada concentración de humo, considerada perjudicial para la salud.
Las temperaturas más bajas registradas durante la madrugada han permitido que los frentes activos evolucionen con menor intensidad y han facilitado el trabajo de los equipos de extinción. No obstante, los responsables del operativo mantienen la máxima precaución por la previsión de rachas de viento a partir del mediodía, que podrían reactivar las llamas y complicar de nuevo la situación.

En Villa del Prado, el fuego no llegó finalmente al Safari Park ni al complejo Caravan Garden, aunque los equipos siguen trabajando para asegurar el flanco izquierdo del incendio, una de las zonas que más problemas ha generado durante las últimas horas. En San Martín de Valdeiglesias, la cabeza del incendio ha superado el embalse de San Juan, aunque su avance ha podido ser contenido junto a la carretera M-501.
Por su parte, el incendio de Burgohondo ha cruzado la N-403 por la zona de El Tiemblo, pero, por el momento, no ha superado la carretera AV-502, avanzando por la ladera norte y alejándose de uno de los escenarios que más preocupaban a los servicios de emergencia.
Los alcaldes describen una noche «infernal»
El alcalde de El Tiemblo, Arturo Varas, ha explicado que la población permanece prácticamente confinada por el intenso humo y ha descrito la noche como una de las más duras que recuerda. «Si el infierno existe, nos ha pasado por encima hoy«, aseguró, al tiempo que advirtió de que un cambio en la dirección del viento podría poner en peligro varias urbanizaciones cercanas.
En Burgohondo, el alcalde Francisco Fernández ha confirmado que no se han registrado víctimas ni daños en viviendas, aunque unas cien personas permanecen evacuadas. El regidor confía en que el incendio pueda quedar controlado a lo largo del día, si bien reconoce que la abundante vegetación y la complicada orografía dificultan enormemente las labores de extinción.

Los incendios también están dejando importantes daños materiales. En San Martín de Valdeiglesias, el propietario de dos campings evacuados ha asegurado que uno de ellos ha quedado completamente calcinado, mientras que en Aldea del Fresno el dueño de una escuela de hípica relató la angustia vivida para proteger a sus animales, incapaces de ser evacuados en su totalidad debido a la rapidez con la que avanzaban las llamas.
La UME continúa desplegada
La Unidad Militar de Emergencias (UME), junto a los bomberos, brigadas forestales y medios aéreos, continúa trabajando sin descanso para contener unos incendios considerados los más graves de España en estos momentos. Mientras tanto, el gran incendio de La Mierla (Guadalajara), que ya ha arrasado unas 32.000 hectáreas, presenta una evolución más favorable y ha permitido el regreso de algunos vecinos a parte de los municipios que permanecían evacuados.
Las autoridades mantienen la máxima alerta, ya que la evolución de los incendios dependerá en gran medida del comportamiento del viento y de las condiciones meteorológicas durante las próximas horas.


