José Luis Rodríguez Zapatero reapareció este jueves en televisión para ofrecer su primera entrevista desde que trascendió su investigación en el denominado caso Plus Ultra. El expresidente del Gobierno eligió el programa Mañaneros 360, de TVE, conducido por Javier Ruiz, para responder durante más de una hora a las preguntas sobre el rescate de la aerolínea, las sociedades en el extranjero, el hallazgo de joyas en su despacho y las acusaciones realizadas por otros investigados.
Todo ello en una entrevista-masaje, un término conocido cuando un periodista y el protagonista se conocen o se caen bien y las preguntas son fáciles, sin apretar demasiado. A lo largo de toda la conversación mantuvo una línea de defensa basada en negar cualquier participación en los hechos y en reivindicar su presunción de inocencia. Zapatero quiso lanzar un mensaje inequívoco sobre su situación judicial, pero no dijo tajantemente «soy inocente», sino «estoy convencido de mi inocencia«, un término más ambiguo que deja entrever posibles irregularidades.
Además, afirmó antes de asegurar que nunca desempeñó ningún papel en el rescate de Plus Ultra ni en la creación de sociedades offshore. «Reitero las afirmaciones contundentes que he hecho sobre mi nulo papel en el rescate de Plus Ultra, en la creación de sociedades offshore y, por supuesto, en ninguna actuación ilícita«, manifestó, insistiendo en que será el procedimiento judicial el que acredite su versión de los hechos.
Uno de los momentos más relevantes llegó cuando Javier Ruiz le preguntó directamente si había utilizado su influencia política para favorecer el rescate de la compañía aérea. El expresidente respondió con rotundidad que «no hablé con nadie ni de la SEPI ni del Gobierno« y reforzó esa idea con una frase que repitió en varias ocasiones durante la entrevista: «No es que no influyera, es que no hablé con nadie del rescate de Plus Ultra«. Con esa respuesta rechazó cualquier mediación o gestión, a pesar de los indicios que pesan sobre él.

La conversación también abordó las declaraciones realizadas por el empresario Julio Martínez, quien lo situó como una figura clave en la operación investigada. Zapatero evitó responder directamente a esas acusaciones y sostuvo que «no voy a entrar en la estrategia de defensa de ningún imputado«, argumentando que cada investigado debe responder por sus propias manifestaciones y que él únicamente puede reiterar lo declarado ante la Audiencia Nacional.
Las dichosas joyas
Otro de los asuntos más delicados fue el relativo a las joyas y relojes encontrados en un registro de su despacho. Preguntado por su procedencia, Zapatero explicó que se trataba de «un regalo de cortesía«, aunque declinó identificar públicamente a la persona que los entregó al considerar que esa información forma parte del procedimiento judicial. El expresidente reconoció que, desde un punto de vista ético, «pude haber cometido un error«, aunque defendió que esa circunstancia no constituye ninguna conducta delictiva y negó haber obtenido un beneficio patrimonial ilícito.
Las preguntas también se centraron en las supuestas sociedades offshore que aparecen en la investigación. Zapatero rechazó de forma categórica haber promovido su creación o haber participado en ellas y aseguró que «nunca participé en ninguna sociedad ni firmé ningún contrato« relacionado con ese tipo de estructuras empresariales. Asimismo, negó que hubiera utilizado a sus hijas como intermediarias o testaferros y defendió que los ingresos obtenidos por ellas corresponden a trabajos reales que podrán acreditarse documentalmente ante la Justicia.

Durante la entrevista también hubo espacio para referencias políticas. Al ser preguntado por unas declaraciones de Felipe González sobre la supuesta creación de una sociedad en el extranjero, respondió con ironía: «Él sabrá de eso quizá, ¿no? Yo, desde luego, no sé«, una frase que rápidamente se convirtió en uno de los momentos más comentados de la conversación televisiva.
Pide «presunción de inocencia»
En el tramo final de la entrevista, el expresidente reconoció el impacto personal y familiar que está teniendo la investigación y denunció que, a su juicio, se ha generado un «juicio paralelo» antes de que exista una resolución judicial. «No me he corrompido», afirmó con contundencia, al tiempo que pidió respeto para la presunción de inocencia y aseguró que colaborará con la Justicia hasta el final del procedimiento.
La entrevista concluyó sin grandes novedades procesales, pero con una estrategia de defensa claramente definida. Zapatero negó haber influido en el rescate de Plus Ultra, rechazó cualquier relación con sociedades en el extranjero, evitó confrontar con otros investigados y sostuvo que todas las acusaciones serán desmontadas durante el proceso judicial. Su comparecencia en TVE supone la primera explicación pública detallada desde que comenzó la investigación y marca el inicio de una nueva fase en su defensa mediática, paralela al procedimiento que continúa abierto en los tribunales.


