ENTREVISTA. Jonathan Romero (VOX ÁLAVA): «Se me revuelven las tripas cuando veo que partidos a los que asesinaban ahora compadrean con Bildu»

En los últimos tiempos, Álava se ha convertido en uno de los focos más problemáticos del país. A los problemas nacionales se le suman los provinciales, en una comunidad vasca dominada en gran parte por el nacionalismo y la izquierda abertzale, que han permitido que en Vitoria se cometan 54 delitos diarios. La alcaldía pertenece al PSOE y la Diputación Foral, al PNV. De este modo, el representante de VOX en las Juntas Generales, Jonathan Romero, es la oveja negra para el resto de partidos cuando habla desde el hemiciclo, peleando en solitario. «Estoy dando una batalla cultural que se había dejado de dar. Si vieras las caras que ponen todos cuando hablo… eso para mí me lo quedo«. Recuerda con acierto que los cimientos del partido se crearon en Álava, puesto que «Abascal es de aquí», nos recrea todos los problemas que vive la ciudad, critica al PP, habla de su pasado como escolta en los tiempos de terrorismo y entra al trapo para hablar de las últimas luchas internas del partido.

-Veo que vienes con una serie de multas entre las manos. Una es por lanzar globos al aire en conmemoración a los crímenes de ETA sin resolver y la otra porque cayeron al suelo, al parecer, volantes de publicidad que dejasteis en los parabrisas de los coches, ¿os sentís perseguidos por defender posturas de derechas en una tierra nacionalista?

-Sí, sobre todo a medida que se acercan las elecciones se están poniendo nerviosos y quieren limitar que lleguemos a la población. No quieren que nuestro mensaje llegue. Estamos prácticamente vetados en prensa, excepto en medios como el tuyo. A veces, ponemos mesas de información y hay gente que no se atreve a acercarse por el qué dirán.

-¿Y vuestro miedo cómo va? Porque, realmente, cuando colocáis una mesa informativa, estáis expuestos, como ocurrió hace pocos días en Barcelona donde los ‘antifas’ la liaron en una carpa de Vox.

-Siempre que pones una mesa tenemos que estar alerta. En la última mesa que pusimos en la Avenida Gasteiz vino un chico a amedrentarnos e insultarnos, que encima vienen voluntarios a ayudar y se echan para atrás al final. No es plato de buen gusto, pero no podemos achantarnos, si vivimos con miedo, no podríamos salir a la calle y ellos ganan.

-Siempre sale en las noticias problemas en Vitoria de delincuencia, navajazos, reyertas, algunos dicen que esto siempre ha pasado, ¿qué opinas?

-Muchos políticos dicen que eso es solo una percepción. En 2025 hubo 54 delitos al día en una ciudad en la que no solía haber prácticamente problemas y va en aumento. Nadie va a la raíz de la causa. Somos los únicos que decimos que hay una relación directa entre inmigración y delincuencia y criminalidad. El 68% de las violaciones son cometidas por extranjeros, en su gran mayoría magrebíes, el 80% de los robos con violencia son extranjeros, el 66% de los hurtos, extranjeros. ¿Por qué les protegen? Porque hay un negocio detrás y se busca ese voto cautivo, para eso se está dando esta regularización masiva.

-¿Qué os dice la policía sobre el aumento de la delincuencia? ¿Se sienten desbordados?

-Están desbordados, pero lo que quieren es que les dejen trabajar. Lo que no puede ser es que una persona de jueves a domingo fuera 17 veces detenido. Según salía, ya estaba entrando. Lo que creen también es que la población no se entera realmente de lo que está pasando, porque muchos medios no lo cuentan. Es que la gente se entera de un 10% de lo que pasa.

-Si actualmente en Vitoria hay un 17% de población extranjera. ¿qué porcentaje sería adecuado para Jonathan Romero? ¿o no es un tema de porcentajes sino de nacionalidades más problemáticas?

-Personalmente, no voy a porcentajes, de momento, sobra gente en España. Ese porcentaje tiene que ser el que necesitamos para los puestos de trabajo. Aquí no puede entrar cualquiera y menos sin saber quién es, qué ha hecho en su país de origen y a qué viene aquí. Hay que hacer un estudio de cuanta gente hace falta para cubrir los puestos de trabajo que necesitamos. Un control, con un contrato de trabajo. Luego no hay servicios sociales, no hay vivienda, es un círculo vicioso. Que tú abras la puerta y pueda entrar todo África o todo el mundo tiene sus consecuencias para los que vivimos aquí.

-Claro que si vinieran médicos, arquitectos, abogados, etc, seríamos los españoles los que deberíamos hacer los peores trabajos, ¿no cae la izquierda en un absoluto clasismo cuando dice «¿si no hay extranjeros quien va cuidar de tu madre o limpiar tu casa?· ¿El problema quizás no sea el racismo sino que viene lo más bajo de sociedades tercermundistas?

-Claro, ese progresismo es super elitista. Hay que recordarles que la esclavitud se abolió en 1886. De esos países viene lo que viene. En Vitoria siempre ha habido inmigración, no tanta como ahora, pero lo que se ve ahora es gentuza. Tú vas por la calle y lo notas, ves gente que dices «no es trigo limpio». ¿No hay españoles trabajando en residencias de ancianos o en el campo? Es un trabajo tan digno como cualquiera.

-En Álava, los alquileres están prohibitivos, tanto para los locales como para los extranjeros, ¿qué soluciones valoráis el tema de la vivienda?

-Está como en el resto de España, si tú traes gente y no construyes, el precio se va. Nosotros estamos con el tema de la ‘prioridad nacional’, priorizando a los de aquí para que puedan formar una familia y tener un proyecto de vida, si no lo tienes, por mucho que te ofrezcan el ‘cohousing, ‘coliving’ y demás, es limitarte tu libertad. ¿Compartir piso con alguien que no conoces? El problema es que no se construye vivienda pública, o muy poco, y por otro lado, tenemos muchas trabas a los constructores para que construyan vivienda libre, mucha burocracia, mucha fiscalidad y al final, lo de siempre, perjuicio para el ciudadano de a pie.

-En VOX Álava, habéis planteado una cruzada contra la permanencia de los centros de menas, pero sobre todo, tratasteis de que no se construyera el macrocentro de Arana, uno de los más grandes de España, pero tampoco parece que haya mucho apoyo popular ni de los vecinos, que serán los primeros afectados.

-Te corrijo, no va a ser un centro de menas sino un macrocentro de refugiados, de modo que habrá adultos, no solo menores. Los centros de menas , lo primero, es que tienen mayores de edad conviviendo con chavales de 13, por lo que ahí ya hay un problema. Por eso, donde mejor estarían es con sus padres. Si te digo la verdad, el mayor problema de los centros de menas son los educadores. Y te dicen tranquilamente que estos chavales no van al colegio, se levantan cuando quieren, delinquen, les sigue la Policía hasta el centro de menas y luego los educadores les defienden y les protegen. Viven mejor que muchos chicos de Vitoria. Incluso los progenitores les dejan en la puerta para que nos hagamos cargo los demás. Que no vienen de ninguna guerra, la mayoría son marroquís y argelinos. ¿Qué guerras hay en esos países? Vienen a aprovecharse de nuestros servicios. Necesitamos mandarlos a reformatorios, pero aquí no hay, hay que mandarlos a Madrid muchas veces.

El nuevo centro de refugiados

-Y a pesar de todo, vuestro aumento de votos en Álava es reducido, ¿cómo se entiende?, ¿es por aquello de la malvada ultraderecha?

-Aquí ha habido un trabajo de 40 años de adoctrinamiento ideológico. Mucha gente antepone esa ideología, esa supuesta patria vasca a todo lo que pasa. Cuando ves en lo que se está convirtiendo la sociedad alavesa, que ahora mismo es casi más importante saber árabe que euskera, entonces te preguntas dónde queda eso de «lo nuestro» que proclamaban. Anteponen la ideología al bienestar, a la seguridad, y eso es algo que yo no entiendo. Cuando ves que tus hijos van a tener que trabajar durísimo para irse de viaje, porque no van a tener nada en propiedad, mientras ves que los de fuera lo tienen todo hecho. Y luego los hijos, mientras tú no puedes tener, ves que ellos tienen 3, 4, 5 y no haces nada. Como diría aquel, que aprendan a votar, no puedo decir mucho más. Veo gente joven que nos apoya porque ve negro su futuro.

-¿Cómo está el tema de la okupación de viviendas? Y luego he visto varios vídeos de personas viviendo en fábricas abandonadas en estados de salubridad lamentables, lonjas con gente durmiendo dentro…

-Vas a la fábrica de URSSA, por ejemplo, y es terrible. Huele fatal, hay ratas, es algo que no se cómo se lo puedo permitir una sociedad que haya más de cien personas dejadas de la mano de Dios en unas condiciones lamentables. Y hay otros 3 o 4 más, una la han tapiado. Y lonjas hay muchas y algunas muy problemáticas. La okupación de vivienda se está notando en los pueblos de la provincia sobre todo y es darse constantemente contra un muro porque vivimos en un país donde se protege más al ocupante que al propietario.

Una de las fábricas okupadas. Foto de El Correo Álava

El año pasado, la ciudad vivió una huelga de seis meses en la limpieza de parques y basuras, ¿cómo se puede tolerar que con la cantidad de impuestos que se paga allí, esté la ciudad durante seis meses hecha una pocilga?

-Fue tremendo. Yo no estoy en el ayuntamiento, no llevo mucho en política, pero solo te puedo decir que la inacción del ayuntamiento de esta ciudad no la entiendo. Podía haber habido graves consecuencias. Y luego vas por los polígonos y te encuentras unos socavones impropios, luego la limpieza, que cuesta una pasta, y ves contenedores rebosados a las 6 de la tarde y te preguntas, ¿dónde coño va nuestro dinero?

-Por cierto, os agradezco que os hiciérais eco de la exclusiva que dimos en este medio sobre el atentado medioambiental en un parque nacional como el de Izki, en el que descubrimos un vertedero de neumáticos y basura, responsabilidad de la Diputación de Álava, que llevaba años en una cueva, produciendo daños el medio ambiente. También se lo pasamos al PP pero no lo llevaron a pleno. ¿Cómo acabó el tema?

-Lo primero, gracias a vosotros por hacernos llegar esa información, que nosotros desconocíamos. Cuando vimos las imágenes que presentasteis, nos decíamos es que tiene ‘bemoles la cosa’, menuda hipocresía, aquí que si la limpieza, que si ZBE, el cambio climático, la Agenda 2030, que los agricultores no pueden utilizar ciertos productos y luego te encuentras con esto y dices: ¿pero dónde va el dinero? O sea, tú cobras impuestos por contaminación y tal, peleas por el cambio climático y luego esto. Nosotros se lo achacamos en el Grupo Mixto, que mucho ir dando lecciones de moral, de que son los más verdes y luego no hacen bien su trabajo. No es el qué, es el quién.

-¿Hace cuánto entraste en política? ¿cómo valoras tu paso por ella?

-Yo en las primeras listas de VOX empecé a ir en 2015, iba de relleno porque no tenía intención de meterme en política. Pero como estuve trabajando de escolta de 2007 a 2015, vives en el mundo de la política: jueces,, políticos, empresarios, etc. Y me empezó a interesar. Pero el punto de inflexión fue el nacimiento de mi hijo, ya que lo quise escolarizar en Alegría, donde yo vivía, y vi que el idioma era el euskera para casi todo y vi que hay algo que nos mata, que son las imposiciones. Yo entiendo que la cultura es importante, pero cuando te lo imponen deja de ser cultura, hay un interés o negocio detrás. El español debe prevalecer siempre, les guste o no. En 10 años, del 2014 al 2024 se gastaron más de dos mil millones de euros en el euskera. Yo vi que esto se iba a la mierda y que el futuro de mi hijo era negro. Se necesitaba un partido que defendiera ciertas cosas y luego acabé en la representación alavesa. Para aquel momento ya me habían señalado en Alegría, me rompieron el coche, me tiraban huevos en casa, yo esa fase ya la tenía superada.

Y mi mujer me apoyó, ella casi es más de VOX que yo. Es inmigrante colombiana y desde que vino aquí no paró de trabajar y, claro, ve fatal que otros vengan a no hacer nada. Lo que te defrauda es ver que esos partidos que sufrieron el terrorismo de ETA, entran al despacho de Bildu a negociar, compadrean con ellos, y dices: «Pero si hace 15 años te mataban» y quién te dice que si eso vuelve, van a ir a por ti de nuevo. Entonces, el PSOE todos sabemos lo que es, pero ver al PP ‘jijijaja’ en Juntas Generales me revuelve mucho el estómago.

Lo que no veo bien es la ley electoral, hay que cambiarla. No puede ser que los partidos minoritarios, a nivel nacional, que encima quieren romper España, tengan la fuerza que tienen. Nosotros queremos cambiar esa ley electoral.

Feijóo, el nacionalista

¿No hay ninguna cercanía con otro partido de derechas como el PP en un ambiente tan nacionalista?

Vamos a ver, ocurre parecido que a nivel nacional. La señora Ayuso no quiere saber nada de nuestro lema de ‘Prioridad Nacional’. Luego el señor Feijóo es de las personas más nacionalistas que conozco. La comunidad autónoma donde menos se rotula en español es Galicia. Llegar a acuerdos con un partido así es un tira y afloja, claro que nos gustaría entendernos más, la idea no es otra que gobernar y demostrar que se puede hacer lo que venimos defendiendo. Se vio en Castilla y León cuando llegamos; a los sindicatos se les cortó el grifo, no todo lo que nos hubiera gustado, pero luego va el PP y les vuelve a subir.

-Tranvía, bus eléctrico inteligente, carril-bici, zonas de bajas emisiones. En Vitoria se fomenta de especial manera el transporte público y la bicicleta, ¿también hay en esa ciudad una cruzada contra el uso del coche?

-El objetivo yo creo que es limitar a las personas. Es una batalla contra el vehículo propio, que te puedas mover cuando te dé la gana, cómo te dé la gana y por donde te dé la gana, va contra la libertad. El otro día, a uno le oí que lo llamaba el Bus Eléctrico Islamizado, porque estaba él, una señora mayor y el resto, todos musulmanes. Como es gratis para ellos… Luego la ZBE, cuyo objetivo es para que la calidad del aire sea mejor y resulta que según la UE, Vitoria es una de las ciudades de Europa con la mejor calidad de aire, ¿entonces para qué la pones? En Madrid, gracias a VOX, se ha echado para atrás, después de las mentiras de Almeida. Y tendrán que devolver las millonadas que han recaudado.

¿En Vitoria la gente se manifiesta por estas cosas o todo es terreno político?

Es que, si lo piensas, desde que Sánchez llegó al poder, pandemia, volcán, la Dana, incendios, una crisis galopante, problemas de vivienda y la única huelga que se hace aquí es por Palestina. ¿por qué no se manifiestan contra los que gobiernan, que nos han llevado a una situación límite. No tengas duda de que si gobierna PP y VOX, al día siguiente tienes una huelga general.

«Batalla de egos interna»

-A nivel nacional, te quiero preguntar por la polémica surgida a raíz de las salidas del partido de cargos importantes, incluso algunos de los primeros espadas de la formación. Se ha especulado con que Abascal se ha convertido en una figura muy personalista que no deja que nadie le haga sombra, ¿es culpa del líder o es un problema de que hubo personas que querían hacer la guerra por su cuenta, dañando así al partido? Aun así, estáis rondando un histórico 20% de voto, por lo que no ha afectado prácticamente nada las peleas internas.

-Quiero dejar claro que lo importante es el proyecto, las caras estamos ahora pero pasaremos. Si que choca que personas que fundaron el partido como Espinosa u Ortega Smith estén fuera, pero ha sido una batalla de egos. Cuando alguno se fue, el partido estaba en mínimos y tras tu salida, el partido sube. Luego otros partidos también alimentan estas cosas porque ven que VOX está subiendo. Como lo de ‘Se acabó la fiesta, que no se iba a presentar en Aragón y como por arte de magia, alguien ha activado ese botón. Yo no digo que los que se fueron no fueran gente válida, pero los que han entrado: Carlos Quero, Júlia Calvet, Pepa Millán, Rocío de Meer, Figairedo, etc, aparte de ser válidos, es gente joven.

Tú estabas hablando de que se estaba personalizando todo en la figura de Abascal, pero tienes 14 portavocías nacionales. O lo dirige todo Santi o hay 14 portavocías, una de dos. Santi es de Álava y el partido se fraguó aquí. Yo no entiendo a VOX sin Santi y a Santi sin VOX y él es el que tiene que tomar decisiones.

-¿Cuando conociste a Abascal? ¿ha cambiado?

-No ha cambiado. Relación directa tuvimos desde el 2007-2008. Si tú tienes una entrevista con él, es un tipo súper cercano, humilde, la gente luego no te cree. La última que coincidí con él estuvimos dando un paseo por Vitoria y ves que no es altivo, es uno más. Un cargo público no debe ser elitista, te debes al pueblo, no el pueblo a ti. En este país, los políticos creo que deberíamos ser más humildes.

-¿Fuiste su escolta?

-No, Abascal llevaba escolta de Guardia Civil, un grado más.

¿Darías el salto a nivel nacional si se presenta la oportunidad posible o te vas a quedar en Álava?

-Yo estoy muy a gusto aquí. Yo creo que hay que ser consciente de las limitaciones de cada uno, que dar el salto a nacional es un salto potente y hay que tener los pies en la tierra. Por querer llegar… a la luna, pero yo aquí me quedaría muy a gusto. Me gusta el rollo que hay aquí. Si ves cómo me miran los demás miembros de otros partidos en Juntas Generales, eso me lo quedo para mí. Las reacciones que tienen cuando hablo, me digo «algo estoy haciendo bien«. Peleo en solitario y no me importa, estoy convencido de lo que hago. Al diputado general, Ramiro González (PNV) se le hincha la vena cada vez que me ve, me odia, no me puede ni ver, porque le digo las verdades del barquero a la cara y a los de ETA les pasa igual. Cuando hablo, les entran cortocircuitos, se les va la olla. O el señor Oyarzábal (PP), que yo creo que es el que está más jodido con que esté yo allí, porque estoy dando una batalla cultural que se había dejado de dar. Aquí han hecho todo lo que han querido. Ahora nos quieren hacer un cordón sanitario constante.

El diputado Ramiro González, del PNV

Realmente, están nerviosos. Nos ponen multas por cualquier cosa, porque están nerviosos y saben que queda un año para las elecciones generales y forales. Si hacemos caso a las encuestas, que en el partido no somos muy afines, pero viendo esa evolución, yo estoy convencido, y sería algo heroico, entrar en el ayuntamiento con un concejal, que equivaldría a dos junteros, de modo que doblaríamos la representación.

Dos últimas preguntas que hacemos a todos:

-¿Eres cristiano?

-Cristiano sí, prácticante poco.

-¿A quién te gustaría que entrevistásemos?

-¿tiene que ser político?

-No

-Al torero Morante de la Puebla.