Telefónica impulsa un ERE que podría afectar a 7.000 trabajadores

El procedimiento afectará a sus siete filiales y la estimación del coste de reducción plantilla se cifra en 2.000 millones de euros

Telefónica ha anunciado un ERE que podría afectar a entre 6.000 y 7.000 empleados en España, según estimaciones sindicales y de medios. El procedimiento se aplicará en siete filiales del grupo: Telefónica España, Telefónica Móviles, Telefónica Soluciones, Global Solutions, Innovación Digital, Movistar+ y la sociedad matriz. Mientras, la compañía ha convocado a los sindicatos UGT, CCOO y Sumados-Fetico para el 24 y 25 de noviembre, cuando se constituirán las comisiones negociadoras. Telefónica, mientras, busca cerrar el acuerdo antes de fin de año para imputar el coste del ERE en sus cuentas de 2025.

El plan incluye salidas voluntarias, prejubilaciones y bajas incentivadas, según fuentes sindicales.
Este ajuste forma parte del nuevo Plan Estratégico Transform & Grow 2026-2030, que persigue una simplificación de la estructura operativa y un ahorro de costes significativo. La empresa busca reducir hasta 3.000 millones de euros en costes operativos para 2030, incluyendo partidas ligadas al personal.
En la presentación del plan estratégico, Telefónica identificó la reorganización interna, la eficiencia operativa y la transformación digital como ejes clave.

Desde UGT se ha reclamado que los despidos sean voluntarios y universales, además de pedir que los convenios colectivos vigentes se extiendan hasta 2030 para dar estabilidad a los trabajadores. Hay que recordar que Telefónica ya vivió un ajuste similar en enero de 2024, con la salida voluntaria de 3.420 empleados, cuyo coste se situó en torno a 1.300 millones de euros, con un ahorro estimado de 285 millones anuales para la compañía. Según fuentes del mercado, las indemnizaciones del nuevo ERE también podrían ascender a unos 2.000 millones de euros, dependiendo de cómo se estructuren las salidas.

Los sindicatos, pendientes
Telefónica sugiere que, más allá de recortar plantilla, el ERE es una palanca para transformarse: por primera vez podría afectar también al centro corporativo, algo que en ajustes anteriores no se había planteado. Desde la compañía defienden que este proceso es una medida estratégica y estructural, no solo un recorte, sino parte de una transformación para adaptarse a un mercado más competitivo.
Por su parte, los sindicatos advierten de que no aceptarán un ERE sin condiciones dignas y sin garantizar los derechos de quienes permanezcan en la empresa, especialmente en materia de convenio y protección laboral.