El juez Adolfo Carretero procesa al exdiputado, que sigue negando los hechos que se le imputan y ha aportado más pruebas. «Todo fue consensuado»
El juez Adolfo Carretero ha decidido procesar a Íñigo Errejón por la presunta agresión sexual denunciada por la actriz Elisa Mouliaá, un caso que ha marcado la agenda política y judicial de las últimas semanas. La investigación se centra en tres episodios que habrían ocurrido tras una cita entre ambos. Primero en el ascensor, luego en una fiesta y finalmente en una vivienda. Mouliaá ratificó su denuncia ante el magistrado, asegurando que hubo tocamientos no consentidos.
Errejón, por su parte, niega rotundamente los hechos y sostiene que todas las interacciones fueron «consensuadas«. Su defensa ha aportado diversas pruebas digitales, incluidas conversaciones mantenidas entre 2019 y 2023, para reforzar su versión. También ha cuestionado la validez del volcado completo de su teléfono móvil, alegando vulneración de derechos, aunque el juez solo ha autorizado revisar los mensajes relacionados directamente con el caso. Tras declarar ante el juzgado, Errejón afirmó sentirse “tranquilo” y aseguró que por fin ha podido ofrecer su explicación detallada. Paralelamente, renunció a su puesto como portavoz de Sumar para centrarse en su defensa. Desde su entorno político, algunas voces han pedido una colaboración plena con la justicia.
El proceso avanza hacia un juicio formal después de que el juez considerara que existen indicios suficientes para continuar la causa. El equipo jurídico de ambas partes se prepara ahora para una fase probatoria que podría prolongarse varios meses. Mientras tanto, la tensión mediática y política crece en torno a un caso que podría tener importantes repercusiones públicas. Lo que está claro es que la Ley del ‘solo sí es sí’, que tanto defendía el político y su arco político, se le ha venido en contra totalmente.


