Fallece Xabier Azkargorta, el vasco que triunfó con la selección de Bolivia

El guipuzcoano llevó a Bolivia al tercer mundial de su historia y en España sigue siendo el entrenador más joven en dirigir en Primera División con el Espanyol

Francisco Xabier Azkargorta Uriarte (Azpeitia, 1953), entrenador de fútbol español, ha fallecido a los 72 años de edad en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), de donde era natural su pareja y donde residía desde hacía bastante tiempo. Padecía una «enfermedad cardíaca«., como comentó hace menos de un mes, el 22 de octubre, en su última aparición pública. Precisamente su relación con el país boliviano le encumbró como entrenador, ya que llevó a la selección boliviana a un Mundial, el de Estados Unidos de 1994, 44 años después del último.

El guipuzcoano comenzó su carrera como jugador, pero igual que le ocurrió a otro entrenador vasco, Javier Clemente, se tuvo que retirar demasiado pronto por una lesión de rodilla, aunque aquel contratiempo abrió la puerta a un entrenador precoz y brillante. Con apenas 29 años se convirtió en el técnico más joven en dirigir en Primera División, al frente del RCD Espanyol, donde dejó muestra de su carácter metódico y de su mirada moderna del juego. Tras su paso por Valladolid, Sevilla y Tenerife, Azkargorta se ganó el respeto del fútbol español antes de emprender una aventura que marcaría su legado: la selección de Bolivia. Con él al mando, la ‘Verde’ firmó una de las gestas más recordadas del continente al clasificarse para el Mundial de Estados Unidos 1994, un logro que lo convirtió en un símbolo nacional. Anteriormente, solo habían disputado dos: Uruguay 1930 y Brasil 1950.

Años después dirigió también a Chile, además de sumar experiencias en Japón y México, siempre dejando huella por su capacidad para adaptarse a contextos muy distintos. Su regreso a Bolivia, ya como técnico de la selección y de clubes como Bolívar, reforzó aún más su vínculo con el país. Médico de formación, humanista del fútbol y divulgador incansable, Azkargorta se mantuvo activo en labores técnicas y formativas hasta el final. Su muerte deja un vacío en el fútbol, sobre todo el sudamericano, pero su figura permanece como la de un entrenador que supo trascender los resultados para mostrarse humilde y versátil en todo momento.