En un estadio José Zorrilla encendido, la selección española dio un golpe de autoridad en su
fase de clasificación para la Copa del Mundo: victoria contundente ante Bulgaria por 4-0. Un
triunfo sin fisuras, en el que brillaron con luz propia Pedri, el cerebro del equipo, y Mikel
Merino, autor de dos goles y motor del mediocampo.
Un arranque de dominio absoluto
España salió con las ideas muy claras: posesión cuidada, circulación intensa y movilidad
constante por bandas. Bulgaria, sin inspiración ni ritmo, apenas consiguió pisar campo rival.
Las ocasiones llegaron temprano, y el primer gol no tardó: una combinación entre Pedri y los
delanteros terminó con un balón suelto que Merino cazó dentro del área para abrir el
marcador (1-0).
Desde ese momento, el del Barça se adueñó de los tiempos del partido. Sus pausas, sus giros y sus
pases entre líneas desarmaron a la defensa búlgara. España jugaba con confianza, con criterio
y sin apuros.
Merino amplía la ventaja y España sentencia
En la segunda mitad, la tónica se mantuvo: dominio total y fútbol fluido. Merino, otra vez,
apareció en el momento justo para hacer el 2-0 tras una jugada bien construida desde la
izquierda. El navarro no solo marcó, sino que fue el equilibrio perfecto entre esfuerzo y
eficacia.
El tercer gol llegó con algo de fortuna: un centro raso al corazón del área fue desviado por un
defensor búlgaro hacia su propia portería. El 3-0 dejó el partido prácticamente resuelto y
confirmó la superioridad española.
El cierre lo puso un penalti claro cometido sobre el mediocampista español y MVP del
partido, Mikel Merino. Una pena que transformó el delantero “txuriurdin” Mikel Oyarzabal
en el tramo final.
Lo que dejó el partido
- Pedri y Merino, los dueños del centro del campo: inteligencia, trabajo y precisión
al servicio del equipo. - Control absoluto del ritmo: España impuso su estilo de principio a fin.
- Eficacia y madurez: cada ocasión se transformó en peligro real.
- Ambiente de confianza: la selección transmite solidez y compromiso.
¿Qué sigue para España?
Con esta victoria, España consolida su liderato y da un paso más hacia el Mundial de 2026.
El equipo de Luis de la Fuente muestra una mezcla ideal de juventud y madurez. Si Pedri
sigue manejando los hilos con tanta claridad y Merino mantiene su olfato y despliegue, esta
selección puede aspirar el año que viene, si Dios quiere, a algo grande.


