El Valencia Basket cierra el campo para jugar contra los israelís

El Valencia Basket jugará mañana miércoles a las 20.30 a puerta cerrada su encuentro de Euroliga ante el Hapoel de Tel Aviv tras las recomendaciones de los cuerpos y fuerzas policiales y la delegación del gobierno por la llegada del conjunto de baloncesto israelí. El club taronja asegura «haber apurado todas sus opciones» e incluso desistió de vender entradas para el público, pero es que tampoco los socios que ya han pagado su abono podrán disfrutar del encuentro. Esta decisión, amparada en motivos de seguridad, llega dos días después de que La Laguna Tenerife y BAXI Manresa anunciaran que jugarán a puerta cerrada sus respectivos partidos contra el Bnein Penilik Herzliya, en la Champions, y el Hapoel Jerusalem, en la Eurocup.

Estos fueron los dos casos que mencionó la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, c:uando recomendó ir por los mismos derroteros: «Hay otras ciudades, en Canarias y en Cataluña, que ya han anunciado que los harán a puerta cerrada. La recomendación que le hemos trasladado el club también va en la línea de que se celebre a puerta cerrada, pero será la decisión del club”, comentó el lunes.

Una situación rocambolesca en el inicio de la competición puesto que no es una situación nueva y se sabía que iba a llegar. Lo sorprendente es la diferente vara de medir que han tenido los diferentes organismos deportivos respecto a Rusia, tras su conflicto con Ucrania. Hay que recordar que en febrero de 2022, la Euroliga suspendió a los tres equipos rusos: CSKA Moscú, UNICS Kazán y Zenit San Petersburgo de la máxima competición, y al Lokomotiv Kuban de la Eurocup, tras la invasión a Ucrania por parte de Rusia. Desde entonces, no han vuelto a participar.

Rusos no, judíos sí

Sin embargo, no ocurre lo mismo con los equipos judíos. Al contrario, han pasado de contar con solo uno: Maccabi de Tel Aviv, a dos en este curso, incluyendo al Hapoel de Tel Aviv, que además cuenta con el jugador mejor pagado de la competición, el serbio Vasilije Micic, que se embolsará 14 millones por tres temporadas. Una decisión incomprensible que ahora pagarán los aficionados del conjunto de Pedro Martínez, los cuáles no podrán disfrutar del choque en el recién estrenado Roig Arena, con capacidad para 15.600 personas. Una muestra más de que las influencias internacionales también salpican desagraciadamente al mundo del deporte, ya que prima más el ‘quién’ que el ‘qué’. Se desconoce si esta situación continúa a lo largo de la competición.

Este es el comunicado del conjunto valenciano: