España arrolla a Francia y jugará la final del Mundial dieciséis años después

La selección española disputará la final del Mundial de 2026 tras imponerse con autoridad por 0-2 a Francia en una semifinal en la que el equipo de Luis de la Fuente ofreció una de sus actuaciones más completas del torneo. La vigente campeona de Europa dominó el encuentro de principio a fin, neutralizó el potencial ofensivo francés y dio un paso histórico al regresar a una final mundialista por primera vez desde Sudáfrica 2010.

Los dos goles llegaron en momentos clave del partido. Mikel Oyarzabal abrió el marcador al transformar un penalti provocado por una acción de Lamine Yamal en el primer tiempo. En la segunda parte, Pedro Porro amplió la ventaja culminando una gran jugada colectiva iniciada por Dani Olmo. El 0-2 reflejó la superioridad de una España que apenas concedió ocasiones a un rival plagado de estrellas.

España volvió a demostrar la identidad que ha caracterizado al conjunto de Luis de la Fuente durante todo el campeonato. La presión alta, el control del balón y la solidez defensiva permitieron minimizar la influencia de futbolistas como Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé u Olisé incapaces de encontrar espacios ante una defensa muy bien organizada.

El centro del campo, liderado por Rodri, Dani Olmo y Fabián Ruiz, volvió a marcar el ritmo del encuentro, mientras que la movilidad de Lamine Yamal y Oyarzabal generó constantes problemas a la zaga francesa. Incluso cuando Francia trató de aumentar el ritmo en la segunda mitad, España respondió con personalidad y mantuvo el control hasta el pitido final. El MVP de la semifinal fue para Porro, una de las grandes revelaciones del campeonato.

Segunda final de la historia para la Roja

Con este triunfo, España disputará la segunda final de un Mundial de su historia después de la conquistada en 2010 frente a Países Bajos. El combinado nacional buscará ahora su segunda estrella ante el vencedor de la semifinal entre Inglaterra y Argentina, que se disputa este miércoles y decidirá el último billete para la gran final del próximo domingo 19 de julio.

El excelente rendimiento del equipo durante todo el campeonato ha convertido a la selección española en una de las sensaciones del torneo, con un técnico que parece dar con la tecla cada vez que toca la partitura. La Roja ha mostrado un fútbol equilibrado, competitivo y eficaz tanto en ataque como en defensa, dejando por el camino a rivales de máximo nivel como Portugal, Bélgica y Francia.

La clasificación para la final también se trasladó a las pantallas. El encuentro congregó a 14,6 millones de espectadores, con una cuota de pantalla superior al 81 %, convirtiéndose en uno de los partidos más vistos de la historia reciente de la selección española y solo superado por la final del Mundial de 2010. En multitud de plazas españolas, la ciudadanía vibró con su selección.