En ningún país europeo se incauta tanta droga como en España

En 2025 se requisaron en el país 124 toneladas, especialmente debido a que se trata de una de las entradas de la droga a Europa

España se sitúa a la cabeza de la Unión Europea en incautaciones de drogas como cocaína, cannabis y sustancias sintéticas como ketamina, según el Informe Europeo sobre Drogas 2026 elaborado por la Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA). El documento destaca que el país concentró el 75% del total de plantas de cannabis decomisadas en la UE, además de un volumen especialmente elevado de cocaína interceptada, lo que refuerza su papel como uno de los principales puntos de entrada del narcotráfico en Europa.

El informe alerta de una creciente complejidad del mercado de drogas en el continente, marcada por la aparición de nuevas sustancias psicoactivas de alta potencia. En 2025 se detectó aproximadamente una nueva sustancia por semana, incluyendo opioides sintéticos que incrementan el riesgo de intoxicaciones graves o mortales, según advierte la EUDA.

El cannabis sigue siendo la sustancia más consumida en Europa, con cerca de 25 millones de adultos que lo han usado en el último año. También representa una parte relevante de las urgencias hospitalarias relacionadas con drogas, con especial incidencia en España, donde en 2023 supuso el 46% de los ingresos de este tipo en centros sanitarios.

La cocaína se mantiene como la segunda droga más consumida en la Unión Europea, con 4,3 millones de consumidores en el último año. Las incautaciones alcanzaron las 330 toneladas en el conjunto de la UE, concentrándose el 67% en España, Francia y Bélgica, con España a la cabeza con 124 toneladas. El informe también subraya su presencia en la mayoría de las muertes por sobredosis en Europa y su impacto en los sistemas sanitarios.

La EUDA advierte además del aumento de la producción de drogas sintéticas en territorio europeo, con desmantelamientos de laboratorios en España dedicados a MDMA, anfetaminas y metanfetaminas. Asimismo, se han detectado precursores químicos asociados a sustancias como el fentanilo, lo que eleva la preocupación sobre la posible expansión de opioides sintéticos más potentes en el mercado europeo.