Las dos palabras que dan entrada al artículo tienen algo de similitud, pero si observamos la definición es muy diferente. Lo cual trataré de aclarar. El ser protagonista significa haber desarrollado un episodio en el que ha sido llevada a cabo la mejor labor frente a otros participantes. Por ejemplo, la selección española de futbol ha sido la protagonista central por haber logrado ganar el Mundial. Los jugadores que han propiciado ese triunfo no se consideran héroes. Son personas que han superado al resto de las selecciones demostrando que han sido los mejores y por tanto, se han convertido en los protagonistas del campeonato mundial de futbol, pero no son héroes.
Héroes son todos aquellos que, a diferencia de lo común, ha realizado una gesta, una proeza. Ha protagonizado un episodio en el que a pesar de ser consciente de poner en riesgo su integridad física, ha decidido priorizar, por ejemplo, la defensa de la libertad aun a riesgo, como he señalado de ser agredida y en casos extremos perder la vida.
Me refiero a la secretaria del PP del País Vasco, Esther Martínez. Hemos visto cómo Martínez se enfrentaba a grupos de jóvenes que intentaban impedir que se viera la final del campeonato de futbol del mundo en una pantalla gigante en la sede del PP en Bilbao. Gentuza que odia a España y a los españoles, a pesar de ser también españoles.

Gente fácil de manipular y de ahí que su analfabetismo intelectual desemboque en actitudes que deberían protagonizar los verdaderos impulsores. Impulsores que se esconden bajo formaciones políticas en las que están integrados Óscar Matute o Merche Aizpurúa. Observamos que Esther se colocaba delante de los cachorros de ETA, de los cobardes encapuchados, los que aplauden a los asesinos de la banda para defender la libertad.
Una mujer que se interpuso en la impunidad del delito de odio, en esta tierra vasca que tanto dolor y muerte ha soportado. Esther Martínez ha entrado a formar parte de los héroes de la libertad junto a los 865 asesinados, amenazados y expulsados de esta tierra vasca que llevó a cabo la banda terrorista ETA.
Martínez ha conseguido señalar a los cachorros de ETA, a los intolerantes, a los Otegui, a los Txapotes e incluso a los Pradales, que a pesar de las amenazas de los ciudadanos, ya no tienen miedo. Solo apuestan por la libertad y la democracia. Porque durante medio siglo esta tierra vasca estuvo bajo la bota de los asesinos de ETA y de los que se aprovechaban del dolor y la muerte, pero todo ello ha caducado y ha llegado el tiempo de limpiar la basura, de grupos que contaminan y quieren seguir prostituyendo a la sociedad
Aunque Esther Martínez no está sola. Sus compañeros, del PP, desde el Congreso de los Diputados hasta el concejal del pueblo más pequeño, forman parte de la vanguardia de la libertad en el País Vasco. La época en la que los seguidores de ETA y los presos asesinos etarras amedrentaban a los ciudadanos de este país está llegando al final. Cuando se levanta la voz en contra de personajes despreciables, que consideran que esta tierra y quienes viven en ella les pertenecían y el resto tenía que agachar la cabeza, tiene un mensaje claro y contundente: “Se acabó la fiesta de los asesinos y sus compinches”. La prórroga ha finalizado y comienza un nuevo tiempo en el que la defensa de la libertad es prioridad.
Nula cobertura del incidente
Lo que más llama a muchos la atención, lo que con tristeza hemos contemplado, es que medios de comunicación, sobre todo los que pagamos todos, como RTVE no han abierto los informativos y no han incidido en sus tertulias lo ocurrido en País Vasco y Navarra.

No parece que, para algunos medios, para algunos informadores y periodistas este episodio con Martínez como heroína, les importe. Aunque en algunas ocasiones han corrido para poder tener en programas al despreciable y condenado por terrorismo, Arnaldo Otegui. Es lamentable que algunos medios de comunicación den cobertura a gentes de EH-BILDU (herederos de ETA) y no tengan en su agenda a héroes como Martínez, que no han dudado en arriesgar su seguridad para que la democracia y la libertad la sigamos disfrutando.
Es lamentable que algunos medios de comunicación estén contribuyendo a borrar nuestra historia. La historia de medio siglo en el que las calles de este país estaban manchadas de la sangre de inocentes que eran asesinados por los terroristas de ETA. Medios de comunicación que contribuyen a que esta nueva generación no conozca que hubo un tiempo en el que en el País Vasco la libertad estaba penada con el asesinato, la extorsión y el destierro.
Ester Martínez ya forma parte de esa extensa plantilla de héroes vascos que enfrentó a los cachorros de ETA con un abanico en la mano, frente a las barras de hierro y a la fuerza bruta de unos personajes miserables y cobardes.


