Bank of America destaca el impulso del turismo, el consumo y la hostelería durante la Copa del Mundo, siendo el fútbol un potente motor económico
El Mundial de Fútbol 2026 no solo ha sido un éxito deportivo, sino también un auténtico motor económico para Estados Unidos. Según las estimaciones de Bank of America, el torneo ha generado un impacto económico cercano a los 20.000 millones de dólares en el país gracias al aumento del turismo, el consumo y la actividad en sectores como la hostelería y la restauración.
Las cifras reflejan la enorme capacidad del campeonato para dinamizar la economía estadounidense. De acuerdo con un informe de Bloomberg Intelligence, la FIFA podría alcanzar unos 9.000 millones de dólares en ingresos, mientras que el volumen económico total generado alrededor de la competición rondaría los 40.000 millones de dólares.
El director general de Bank of America, Brian Moynihan, explicó que el crecimiento económico ha sido especialmente visible en las ciudades que han acogido partidos del torneo. Según indicó, el Mundial ha incrementado notablemente el gasto de los visitantes en hoteles, restaurantes, comercios y actividades de ocio.
«La cantidad total que se genera económicamente alrededor de la FIFA es de cerca de 40.000 millones de dólares, de los que 20.000 millones son en Estados Unidos«, señaló Moynihan, quien destacó además que ciudades como Kansas City han registrado un crecimiento del gasto superior al de otras zonas del país.
Nueva York recauda 228 millones de dólares en impuestos
Uno de los territorios más beneficiados ha sido Nueva York. La gobernadora Kathy Hochul anunció que el Mundial ha generado hasta el momento 228 millones de dólares en ingresos fiscales para el estado y las administraciones locales.
Según explicó, estos resultados son fruto de una estrategia diseñada para que los beneficios económicos del campeonato llegaran a todas las regiones mediante eventos, ayudas regionales, promoción turística, mejoras de accesibilidad y programas comunitarios. Hochul aseguró que el objetivo era que todos los neoyorquinos pudieran beneficiarse del torneo y consideró que las últimas semanas han demostrado el éxito de esa planificación.

El MetLife Stadium, rebautizado durante el torneo como Estadio Nueva York/Nueva Jersey, acogió ocho partidos del Mundial, que reunieron a más de 560.000 espectadores. Solo los cinco encuentros de la fase de grupos generaron un gasto directo de 1.200 millones de dólares por parte de los visitantes y un impacto económico total de 2.100 millones, según los datos facilitados por el Gobierno estatal. Estas cifras todavía no incluyen los tres partidos de las rondas eliminatorias, por lo que se espera que el balance final supere ampliamente las previsiones iniciales.
Hoteles llenos y un legado para el fútbol base
Entre el 8 de junio y el 4 de julio, los hoteles de la ciudad de Nueva York ingresaron aproximadamente 1.070 millones de dólares, lo que representa un incremento del 20,6 % respecto al mismo periodo del año anterior. Además, miles de aficionados también se alojaron en establecimientos situados fuera de la ciudad.
El torneo también impulsó el transporte público. Durante la competición se vendieron casi 120.000 billetes para los autobuses lanzadera que conectaban con el estadio, con un precio de 20 dólares ida y vuelta.
Más allá de los beneficios inmediatos, el Gobierno de Nueva York pretende que el Mundial deje un legado permanente. Para ello ha reservado cinco millones de dólares en los presupuestos estatales destinados a la construcción de campos de fútbol y al desarrollo de programas de fútbol juvenil, con el objetivo de fomentar la práctica deportiva entre las nuevas generaciones.


