Un estudio reconoce un terremoto en el momento de la crucifixión de Cristo

Un estudio científico publicado hace más de una década ha vuelto a cobrar notoriedad en redes sociales al afirmar que se han hallado posibles evidencias del terremoto descrito en la Biblia en el momento de la crucifixión de Jesús. La investigación, difundida originalmente en 2012, ha resurgido en Internet y reavivado el debate. Una hipótesis es que el terremoto detectado corresponda al mencionado en el texto bíblico; otra, que se trate de un fenómeno distinto que más tarde habría sido incorporado a la narrativa religiosa.

El pasaje del Evangelio de Evangelio de Mateo 27:32-54  relata que “la tierra tembló” poco después de que Jesús exhalara su último aliento en la cruz. Ese versículo ha sido interpretado como un fenómeno sísmico ocurrido en Jerusalén en el siglo I. «En ese momento, la cortina del santuario del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. La tierra tembló, las rocas se partieron en dos, y las tumbas se abrieron. El oficial romano y los otros soldados que estaban en la crucifixión quedaron aterrorizados por el terremoto y por todo lo que había sucedido. Dijeron: «¡Este hombre era verdaderamente el Hijo de Dios!«

Un equipo de geólogos analizó capas de sedimentos en las proximidades del Mar Muerto, a unos 40 kilómetros del lugar donde muchos estudiosos sitúan la crucifixión. El examen de las formaciones geológicas permitió identificar señales de al menos dos terremotos significativos que afectaron la región en la antigüedad. De igual manera, se ha demostrado la existencia de antiguos diluvios tal y como se explican en el Antiguo Testamento.

Los investigadores detectaron rastros de un gran seísmo ocurrido alrededor del año 31 a. C. y otro evento de menor magnitud fechado en algún momento entre los años 26 y 36 d. C. Este último intervalo coincide con el periodo en que gobernaba Poncio Pilato, figura histórica mencionada en los relatos bíblicos. Muchos historiadores sitúan este episodio en torno al año 33 d. C., dentro del rango temporal identificado por el estudio.