Muchas personas han sostenido a lo largo del tiempo que «ETA no ha muerto», que por el hecho de que no utilice la violencia actualmente no quiere decir que sus ideales o su filosofía hayan desaparecido. Y parece que el tiempo les está dando la razón. Según ha podido saber El Contrapeso en exclusiva, han llegado a hogares vascos cartas amenazantes junto a una bala con el logotipo de la banda terrorista ETA y con una frase clara: «Hola. No nos olvidamos de ti «. En este caso, está escrita en euskera: «Kaixo, zu ez zaude ahaztuta», que podría traducirse literalmente como «no estás olvidado».
Llama la atención que un grupo armado como el que cometió 853 asesinatos entre 1968 y 2010, vuelva a la carga con amenazas directas y, además, como se hacía entonces; con cartas dejadas en el buzón de casa y con el logotipo de la banda. En su día, gran parte de las misivas reclamaban el impuesto revolucionario, un pago a la organización bajo amenazas de asesinato en caso de no hacerlo. En esta ocasión, simplemente es una amenaza, recordando que la banda no se ha olvidado de ciertas personas que seguro que en su día les hubiera gustado aniquilar y no pudieron. Por si quedara alguna duda, la acompañan con una bala.
La Ertzaintza ya está al tanto de la situación e incluso ha expresado su «sorpresa» por una situación de la que, según comentan, desde hace muchos años no tenían constancia de nada parecido. En este caso, una de las personas que recibió la desagradable carta la metió en una hoja de plástico para que la Policía Científica pueda examinar las huellas dactilares en caso de que las hubiera.
Lo que está claro es que el radicalismo vasco sigue muy vigente como se pudo ver durante la celebración del Mundial, en el que se sucedieron las agresiones de radicales a jóvenes por llevar la camiseta de la selección española. Además, en diferentes pueblos se realizan homenajes a etarras recién salidos de las cárceles donde cumplieron pena por terrorismo y asesinato en muchos casos o en diferentes festejos se pueden ver pancartas de apoyo a los presos de la banda, de modo que el germen está muy vivo.
Recordamos que en 2011, el grupo terrorista anunció el cese definitivo de la actividad armada, en 2017 se produjo el desarme y finalmente el 3 de mayo ETA anunció su disolución definitiva y el desmantelamiento de sus estructuras. Sin embargo, ocho años después regresan las amenazas a antiguos objetivos, mientras el aparato político Bildu sigue en las instituciones españolas, influyendo en el devenir de este país.



