Giannakopoulos, el chico malo de la competición, se podría quedar sin presenciar la Final Four, aunque su equipo la dispute
La Euroliga ha abierto un expediente disciplinario al propietario del Panathinaikos BC, Dimitris Giannakopoulos, tras los incidentes registrados durante el último encuentro del equipo en la competición continental, un partido marcado por la tensión en las gradas y varias decisiones arbitrales controvertidas. El presidente acumula un rosario de sanciones por conductas antideportivas, el chico malo de la competición.
El caso se centra en su comportamiento durante el duelo disputado ayer ante el Valencia Basket en los playoffs del torneo europeo, en el que el dirigente habría mostrado protestas reiteradas hacia el equipo arbitral desde su ubicación en el pabellón. Según el informe inicial de los oficiales del partido, esas protestas incluyeron gestos de desaprobación y manifestaciones verbales en momentos clave del encuentro.
Además, la Euroliga analiza si el propietario accedió o intentó acceder a zonas no autorizadas próximas a la pista, como es la zona de anotadores, durante el desarrollo del partido, algo expresamente prohibido por el reglamento de la competición. Este tipo de acciones es considerado una infracción grave dentro del código disciplinario del organismo.
El expediente también evalúa la posible existencia de descalificaciones verbales dirigidas a los árbitros, así como la reiteración de comportamientos similares en anteriores encuentros. Estos factores podrían influir directamente en la severidad de la sanción final.
Entre las medidas que se estudian figuran una multa económica de carácter significativo y la prohibición de acceso a pabellones durante varios partidos. En el escenario más severo, la sanción podría impedir su presencia en la Final Four de la Euroliga, independientemente de que el Panathinaikos logre la clasificación deportiva. Veremos si cumple, por otro lado, la sanción impuesta.
La investigación continúa abierta y se espera que la resolución se produzca en los próximos días, en un caso que vuelve a poner el foco en la conducta de este dirigente en el baloncesto europeo y en el control disciplinario de la competición.


