Hay una realidad incontestable en vista a la confección de los nuevos gobiernos, los ciudadanos cada vez votan más a la derecha. El triunfo de AFD en Alemania es el último ejemplo. En España, las encuestas otorgan a PP y Vox una estimación de más del 50% entre ambos, en vista de la terrible invasión de Ceuta que el gobierno tampoco ha sabido gestionar, pero es que es una constante en los gobiernos de muchos países europeos:
Italia: Giorgia Meloni gobierna y consolida a la derecha
Italia está gobernada desde octubre de 2022 por Giorgia Meloni, líder de Hermanos de Italia (Fratelli d’Italia), formación de derecha nacional-conservadora. Su Gobierno se ha convertido en el más longevo de la Italia republicana, superando los 1.400 días consecutivos en el poder. El caso italiano es especialmente importante porque demuestra que una fuerza política sin muchos adeptos puede llegar al Gobierno, mantenerse durante años y convertirse en un actor central de la política europea.
Francia: Marine Le Pen se acerca al poder
Francia representa uno de los casos donde la derecha radical tiene mayores posibilidades de alcanzar el poder en los próximos años. El Rassemblement National (RN), liderado por Marine Le Pen, se ha consolidado como una de las principales fuerzas políticas del país y obtuvo un resultado histórico en las elecciones europeas de 2024.
El RN consiguió además convertirse en la fuerza más votada en las europeas, un resultado que llevó a Emmanuel Macron a disolver la Asamblea Nacional y convocar elecciones legislativas anticipadas. Aunque el partido no logró hacerse con el Gobierno, su peso electoral ha continuado aumentando y Marine Le Pen aparece como una de las principales candidatas para las presidenciales de 2027.
Austria: el FPÖ ya ganó las elecciones nacionales
Austria es otro de los casos fundamentales. El Partido de la Libertad de Austria (FPÖ), formación de derecha radical, ganó las elecciones legislativas de septiembre de 2024 con el 28,8 % de los votos, convirtiéndose por primera vez en la fuerza más votada en unas elecciones nacionales. Sin embargo, ganar las elecciones no permitió al FPÖ formar Gobierno. El resto de fuerzas consiguió articular una mayoría alternativa.
Países Bajos: Derecha en coalición obligada
El PVV de Geert Wilders ganó las elecciones generales de 2023 con el 23,5 % y 37 diputados, convirtiéndose en la primera fuerza del Parlamento. Aunque posteriormente tuvo que negociar un Gobierno de coalición, el resultado supuso un cambio histórico en el sistema político neerlandés.
Portugal: Chega crece sin parar
Chega, liderado por André Ventura, ha protagonizado uno de los crecimientos más rápidos de la derecha radical en Europa occidental. La formación pasó de ser una fuerza minoritaria a convertirse en uno de los principales partidos del Parlamento portugués, situando inmigración, seguridad y crítica al sistema político en el centro del debate nacional.
Bélgica: Derecha consistente
En Flandes, el Vlaams Belang se mantiene como una de las principales fuerzas políticas. En las elecciones federales de 2024 obtuvo alrededor del 13,8 % de los votos, mientras que la también nacionalista N-VA fue la fuerza más votada. El resultado confirmó la fortaleza de las opciones nacionalistas y derechistas en el país.
Hungría: El legado de Orban
Viktor Orbán y Fidesz constituyen desde hace años uno de los principales ejemplos del nacional-conservadurismo europeo. Aunque Fidesz continúa siendo la principal fuerza política, en las europeas de 2024 sufrió un importante retroceso frente al nuevo partido TISZA, que se ha convertido en su principal rival.
Polonia: Conservadurismo cultural
La derecha nacional-conservadora continúa teniendo una enorme influencia. Ley y Justicia (PiS) perdió el Gobierno en 2023, pero mantiene una importante base electoral, mientras que formaciones de derecha radical como Konfederacja han aumentado su peso. En las presidenciales de 2025, el nacional-conservador Karol Nawrocki ganó la segunda vuelta con el 50,89 %.
Suecia: Mezcla de derecha y centro
Los Demócratas de Suecia (SD) se han convertido en una fuerza decisiva de la derecha. En las elecciones de 2022 obtuvieron el 20,5 %, convirtiéndose en el segundo partido más votado, y posteriormente apoyaron externamente al Gobierno de derechas. Su crecimiento ha modificado de forma sustancial el equilibrio político sueco.
Finlandia: Cambios en los últimos años
El Partido de los Finlandeses (Perussuomalaiset) forma parte del Gobierno junto al centro-derecha. En las elecciones de 2023 consiguió alrededor del 20 % de los votos, consolidándose como una de las principales fuerzas del país y llevando sus posiciones sobre inmigración y nacionalismo al Ejecutivo.
Dinamarca
El caso danés es algo diferente. La derecha radical Danmarksdemokraterne y el Partido Popular Danés mantienen una presencia relevante, pero el sistema político ha adoptado algunas posiciones restrictivas sobre inmigración que tradicionalmente estaban asociadas a la derecha radical.
República Checa
El movimiento ANO, de Andrej Babiš, representa una derecha populista y nacional-conservadora con enorme peso electoral. Babiš volvió a imponerse en las elecciones parlamentarias de 2025 y ha reforzado la tendencia de Europa central hacia posiciones más críticas con la inmigración y determinadas políticas de la UE.
Eslovaquia: Regreso de Fico
Robert Fico regresó al poder en 2023 al frente de Smer, combinando posiciones nacional-conservadoras, euroescépticas y una política migratoria restrictiva. Su Gobierno representa otro ejemplo del avance de fuerzas situadas a la derecha del centro político tradicional.
Grecia: Derecha tradicional + posturas más radicales
La derecha tradicional de Nueva Democracia, encabezada por Kyriakos Mitsotakis, continúa siendo la principal fuerza del país, mientras que partidos situados más a la derecha han conseguido representación parlamentaria. El fenómeno griego muestra cómo parte del electorado conservador permanece dentro de la derecha tradicional mientras otras bolsas de voto se desplazan hacia posiciones más radicales.
Suiza: Sin medias tintas
Aunque no pertenece a la UE, es un caso europeo especialmente relevante. La Unión Democrática de Centro (UDC/SVP) es desde hace años la principal fuerza política del país y obtuvo aproximadamente el 28 % de los votos en las elecciones federales de 2023. Su discurso combina nacionalismo, restricción de la inmigración y defensa de la soberanía suiza.


