El caza del Ala 12, integrado en el dispositivo de la OTAN, recibió autorización para intervenir tras detectar la aeronave no tripulada cerca de la frontera con Ucrania
Un caza F-18 español ha derribado este domingo un dron que había entrado ilegalmente en el espacio aéreo de Rumanía, en una operación desarrollada en el marco del despliegue de la OTAN en el país. El aparato fue detectado durante la madrugada cerca de Galati, a unos 24 kilómetros al norte de la localidad.
Según explicó el ministro de Defensa rumano, Radu Miruta, dos F-18 españoles que se encontraban en alerta recibieron autorización para intervenir después de que los sistemas de vigilancia detectaran el dron. Uno de los cazas terminó derribando la aeronave no tripulada tras aproximarse a ella.
La OTAN ha confirmado el derribo y ha señalado que se mantiene abierta una investigación para determinar las características y procedencia exacta del aparato. No obstante, una portavoz de la Alianza ha indicado que, a falta de completar las pesquisas, todo apunta a un posible origen ruso.
La organización atlántica ha subrayado que permanece en contacto permanente con las autoridades rumanas y que está preparada para responder ante cualquier amenaza potencial contra su territorio. El incidente se produce en un momento de elevada tensión en el flanco oriental de la Alianza por la guerra entre Rusia y Ucrania.
España destaca la actuación del Ala 12
El Ministerio de Defensa español ha calificado de sobresaliente la actuación y ha atribuido el derribo a los pilotos del Ala 12 del Ejército del Aire y del Espacio. Los militares españoles forman parte del contingente desplegado en Rumanía para reforzar la vigilancia y defensa del espacio aéreo aliado.
El ministro de Defensa rumano ha felicitado públicamente a los pilotos españoles y al personal militar rumano que participó desde el centro de mando. Rumanía ha destacado la solidaridad de sus aliados y la capacidad de respuesta rápida ante una incursión en su espacio aéreo.
El incidente también ha tenido una respuesta diplomática. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, mantuvo una conversación con su homóloga rumana, Oana Toiu, quien le trasladó su agradecimiento por la intervención de los cazas españoles.
Albares destacó que la cooperación y la solidaridad de España son fundamentales para la seguridad euroatlántica, mientras la ministra rumana recordó que su país se encuentra en primera línea de la defensa tanto de la OTAN como de la Unión Europea.
200 militares españoles desplegados en Rumanía
La operación se produce dentro del despliegue español en Rumanía, donde unos 200 militares españoles participan con cazas F-18 y helicópteros en las misiones de vigilancia y defensa aérea de la OTAN. El contingente permanecerá desplegado hasta diciembre.
La operación fue coordinada desde el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de Torrejón de Ardoz, desde donde se supervisan las operaciones aéreas aliadas en la región. El derribo supone además una nueva intervención de fuerzas de la OTAN contra un dron tras otros incidentes registrados recientemente en el flanco oriental.
Una nueva incursión en plena escalada de la guerra
El derribo del dron coincide con una nueva noche de ataques entre Rusia y Ucrania. Los bombardeos rusos han provocado incendios en Kiev y varios heridos, mientras Moscú sostiene que Ucrania lanzó más de 600 drones durante la noche y que los ataques causaron tres heridos.
La proximidad de Rumanía a la guerra de Ucrania mantiene al país especialmente expuesto a posibles incursiones o incidentes aéreos. Rumanía comparte unos 614 kilómetros de frontera terrestre con Ucrania, lo que convierte su espacio aéreo en uno de los puntos estratégicos del flanco oriental de la OTAN.
El incidente protagonizado por el F-18 español pone de nuevo de relieve el papel de España en la vigilancia del espacio aéreo aliado y la creciente importancia de la defensa aérea en el este de Europa.


