Bill Gates, Musk, Trump, Hawking, el príncipe Andrés… en los archivos de Epstein

Varios personajes famosos vuelven a estar tristemente relacionados con el abusador, al que se le acusa también de pertenecer a los servicios de inteligencia

Tres millones de documentos ha desclasificado el departamento de Justicia de Estados Unidos acerca de todo el material que se tiene del pedófilo Jeffrey Epstein, que involucra, además, a famosos que acudieron a las fiestas privadas en su isla privada o que tenían algún vínculo con él. Entre los españoles que pudieron estar involucrados, está el caso de Ana Obregón, que no tenía por qué saber lo que hacía en su vida privada el magnate, y a buen seguro buscaba abrirse camino en Estados Unidos, pero cuya vinculación con él siembra dudas lógicamente. Ha salido a la luz también el caso de Aznar, vinculado varias veces a Epstein aunque si bien es cierto que no se conoce, de momento, ninguna otra actividad del español en materias más delicadas. Han trascendido documentos, aunque de momento no se puede verificar todas las afirmaciones vertidas.

Ahora que se están estudiando los archivos sacados a la luz y «no habrá más de momento«, según ha dicho la justicia americana, en ellos hay referencias, correspondencia e incluso fotos de personajes famosos. Es el caso del príncipe Andrés de Inglaterra, del que se conoce que tenía amistad con Epstein y al que se rumorea que podría estar involucrado directamente en muchos de los delitos de los que son algunos acusados e incluso hay fotos juntos paseando por Nueva York. Aquí se le puede ver en una foto con una chica o mujer, que parece inconsciente tumbada en el suelo. ¿Pero por qué se harían fotos en estas situaciones? ¿Pensaron que serían intocables ante algo tan grave? Ese es un buen dilema.

La foto que ha sido desclasificada del príncipe Andrés

El Duque De York siempre ha sido uno de los nombres asociados a estas prácticas, al igual que el del expresidente americano George Bush. En los archivos, hay testimonios escritos y no verificados de supuestas víctimas que dijeron presenciar ceremonias espeluznantes con bebés en un barco donde estaba presente el exmandatario. La mayor parte de los archivos son comunicaciones, mayoritariamente correos electrónicos, como el de Elon Musk, en el que le pregunta «¿cuando es la fiesta más salvaje en nuestra isla?». También hay acusaciones de estar involucrado en la trama otro expresidente como Bill Clinton.

La mayor parte de nombres que han saltado a la palestra ya estuvieron relacionados con el monstruo en otros momentos. Como es el caso de Bill Gates. En este caso, hay una comunicación entre ambos en uno de los casos al que mayor credibilidad se le ha dado. Se trata de una conversación que se basa en que Gates habría contraído algún tipo de enfermedad sexual con prostitutas rusas y éste habría decidido darle antibióticos a su mujer sin que ella lo supiera para que no contrajera la enfermedad. Una barbaridad tras otra que debe ser juzgada por una justicia independiente y que nos lleva hasta el presidente americano Donald Trump.

Bill y Melinda Gates

Existe una amplia lista de testimonios que acusan a Trump de agresiones sexuales, pero se especifica que están basados en llamadas anónimas que no han querido mantener una comunicación posteriormente, llenas de contradicciones y que no se han dado por válidas en vista de la falta de pruebas y de fotografías que puedan implicarle en los asuntos turbios. Por otro lado, Trump también fue nombrado en archivos del Confidential Human Source, que hablan de la influencia de Israel sobre Trump y Epstein. En el caso del presidente, se dice que «Trump ha sido influenciado por Israel, y Kushner (su yerno) es el verdadero cerebro detrás de su organización y su presidencia«.

Trump en el muro de las lamentaciones

Por último, en el mensaje, el informante habla de la relación estrecha entre Israel y un americano con raíces judías como Epstein, una teoría que lleva circulando desde hace años que expone que el magnate era un peón en una trama que consistía en chantajear a personajes importantes a través de grabaciones espeluznantes y eso servía para fines políticos. En el documento incluso se sostiene que «está siendo usado por el Mossad« (Servicio de Inteligencia de Israel) y el que fuera su abogado, Dershowitz, le dijo al juez Acosta que «Epstein pertenecía a los servicios de inteligencia estadounidense y aliados«.