El psicólogo presenta su obra sobre la mentalidad árabe y defiende que Europa atraviesa una profunda crisis de vínculos familiares, identidad y sentido comunitario
El programa ‘Reflexiones‘ de Informa Radio, presentado por Ernesto Ladrón de Guevara, ha acogido una extensa entrevista con el doctor en Psicología Fernando Pérez del Río, autor del libro «Tratado sobre la mentalidad árabe«, una obra que aborda el islam desde una perspectiva psicológica, cultural y antropológica. Durante la conversación, el autor explicó que su objetivo ha sido comprender cómo piensa y siente la sociedad musulmana, alejándose de los habituales enfoques exclusivamente históricos o religiosos.
Pérez del Río aseguró que la mayoría de publicaciones existentes sobre el islam se centran en cuestiones doctrinales o políticas, pero apenas profundizan en los mecanismos psicológicos y culturales que sustentan el comportamiento cotidiano de las sociedades musulmanas. Según explicó, el libro nace tras años de convivencia en un país islámico, donde ha podido conversar con numerosos ciudadanos y observar directamente sus costumbres y formas de entender la vida.
El psicólogo defendió que muchas de las prácticas habituales del mundo musulmán solo pueden entenderse si se analizan desde su estructura mental colectiva, marcada por conceptos como la comunidad, la tradición, la religión y la pertenencia al grupo. A su juicio, este enfoque permite explicar comportamientos que desde Occidente suelen interpretarse únicamente desde parámetros religiosos.
Uno de los ejes principales de la entrevista giró en torno a la comparación entre la sociedad occidental y la musulmana. El entrevistador destacó que, tras leer el libro, le llamó especialmente la atención la fuerte cohesión social existente en numerosos países islámicos, donde la familia, el linaje y el sentimiento de pertenencia siguen ocupando un lugar central.

En este sentido, Pérez del Río afirmó que Europa ha experimentado una progresiva pérdida de sus estructuras tradicionales, especialmente en lo referente a la familia y a las relaciones personales. Según explicó, el modelo occidental habría evolucionado hacia un individualismo cada vez más acusado, influido principalmente por la cultura anglosajona.
El autor sostuvo que ese cambio ha debilitado los vínculos familiares y comunitarios que históricamente caracterizaban a la sociedad española e hispánica. En su opinión, la prioridad concedida al individuo frente al grupo ha terminado provocando mayores niveles de soledad, ansiedad y desarraigo social.
Consecuencia en la salud mental
Uno de los de los problemas de salud mental que observa en consulta tienen relación con esa pérdida de vínculos estables. Afirmó que un número creciente de personas llegan a consulta con síntomas de ansiedad o depresión pese a disfrutar de estabilidad laboral, lo que atribuye a la ausencia de proyectos familiares sólidos y relaciones duraderas.
Pérez del Río defendió que el verdadero problema no es exclusivamente económico, sino también cultural e ideológico. En su análisis, consideró que la caída de la natalidad y las dificultades para formar familias responden en gran medida a la desaparición de la confianza, la lealtad y el compromiso dentro de las relaciones personales.
El entrevistado contrapuso esta situación con la realidad que, según explicó, observa en numerosos países musulmanes, donde la familia continúa desempeñando un papel esencial tanto desde el punto de vista afectivo como económico. A su juicio, esa estructura proporciona estabilidad emocional y refuerza la cohesión entre generaciones.
Protección familiar
Otro de los asuntos abordados fue el modelo de protección familiar existente en el derecho islámico. Pérez del Río explicó que, conforme a la legislación inspirada en la sharía en numerosos países, el marido asume la obligación legal de sufragar los gastos familiares, incluidos vivienda, manutención y educación de los hijos. Según indicó, este sistema constituye uno de los elementos que configuran el papel tradicional de la familia dentro de esas sociedades.
La entrevista también abordó la integración de la inmigración musulmana en Europa. El presentador puso como ejemplo la ciudad de Vitoria, donde señaló la existencia de barrios con una importante presencia de población musulmana y planteó la dificultad para lograr una mayor interacción entre estas comunidades y la sociedad de acogida.
UN EJEMPLO PRÁCTICO:
El chófer musulmán
Hace unos días se dio un caso que representa lo que se dice en esta entrevista, con el autobús alemán retardado en la Baja Baviera por el rezo de su conductor mahometano que ha trascendido a la prensa en forma de debate sobre si debe consentirse o no que un creyente detenga su trabajo para orar. La cuestión es, sin embargo, sencilla; siendo Baviera un estado cristiano —así lo indican sus concordatos directos con el Vaticano y los principios declarados en los artículos 135 y 182 de su constitución, entre otros— podría permitirse siempre que se concediera también derecho a los católicos a detener sus tareas para rezar el rosario o eximirlos de trabajar los domingos.
No es descabellado; en parte de los pueblos del norte de España y del país vasco-francés se interrumpían antaño los partidos de pelota a la hora del Ángelus, y algunos convenios autonómicos obstaculizan abrir negocios el día del Señor. No obstante, todo apunta a que la polémica se mantendrá porque el laicismo se trunca racismo en lo tocante a religiones que no son la cristiana. En tal caso, y por la vía de la coherencia, se debe expedientar a ese conductor como se habría hecho si en vez de frenar el bus para rezar un ‘salat’ a Alá, lo hubiera hecho para una Salve a Nuestra Señora.




