Francia combate 32 incendios forestales mientras tres grandes fuegos obligan a evacuar a miles de personas

El incendio de la bahía de Arcachon ya ha arrasado más de 12.000 hectáreas, lo que mantiene a Francia en máxima alerta y ha obligado a solicitar ayuda internacional.

Francia vive una de las jornadas más complicadas del verano en materia de incendios forestales. Las autoridades mantienen 32 fuegos activos repartidos por distintos puntos del país, aunque la mayor preocupación se concentra en tres grandes incendios que permanecen fuera de control en el sur del territorio y que han obligado a evacuar a decenas de miles de personas.

El incendio más grave se localiza en la bahía de Arcachon, en el departamento de Gironda, donde las llamas han arrasado ya más de 12.000 hectáreas de superficie forestal. El avance del fuego ha obligado a desalojar a unas 44.000 personas, entre residentes y turistas, mientras cientos de bomberos trabajan para evitar que las llamas sigan acercándose a zonas habitadas.

Otro de los focos más preocupantes afecta al departamento de Las Landas, en la región de Nueva Aquitania. Sumando ambos incendios, las autoridades francesas cifran en alrededor de 63.000 las personas evacuadas, aunque otras estimaciones elevan la cifra por encima de las 100.000 al contabilizar evacuaciones preventivas adicionales y desplazamientos de turistas.

El tercer gran incendio permanece activo en el departamento de Var, donde las altas temperaturas, el viento y la extrema sequedad de la vegetación están dificultando enormemente las labores de extinción. También continúan registrándose otros focos de menor tamaño en departamentos como Altos Alpes, lo que mantiene en máxima alerta a los servicios de emergencia.

En total, Francia supera ya las 50.000 hectáreas calcinadas en lo que va de 2026, una superficie que triplica la registrada durante el mismo periodo del año anterior. La combinación de olas de calor, sequía prolongada y fuertes vientos está favoreciendo un comportamiento extremadamente agresivo de los incendios, obligando a movilizar miles de efectivos sobre el terreno.

La UE manda efectivos

Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno francés ha solicitado ayuda internacional a través del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea. Bruselas ha respondido con el envío de tres aviones anfibios y dos helicópteros de la reserva estratégica europea, además del apoyo de países como Croacia, Portugal, República Checa y Eslovaquia, que colaboran en las tareas de extinción.

La Comisión Europea ha advertido de que la situación podría agravarse durante las próximas semanas si persisten las condiciones meteorológicas extremas. El sistema europeo de observación Copernicus continúa monitorizando la evolución de los incendios para facilitar información en tiempo real a los equipos desplegados sobre el terreno.

La crisis coincide con la grave ola de incendios que afecta también a España, donde el Gobierno ha declarado la emergencia nacional en varias zonas. La simultaneidad de grandes fuegos en ambos países ha obligado a la Unión Europea a desplegar uno de los mayores operativos de cooperación aérea de los últimos años para reforzar la capacidad de respuesta frente a una campaña de incendios que ya se perfila como una de las más severas del continente.