El Ejecutivo analiza recuperar un mecanismo similar a la excepción ibérica ante el posible encarecimiento de la energía durante los próximos meses
El Gobierno estudia intervenir el mercado eléctrico para contener el impacto del encarecimiento del gas sobre la factura de la luz, ante las previsiones de una nueva escalada de los precios energéticos durante los próximos meses. Entre las opciones que se encuentran sobre la mesa figura recuperar un mecanismo similar a la denominada excepción ibérica, que permitió limitar temporalmente el precio del gas utilizado para generar electricidad.
La propuesta todavía no cuenta con consenso dentro del Ejecutivo y plantea importantes dificultades en el marco del mercado energético europeo. El sistema eléctrico español funciona con un mercado marginalista, por el que la tecnología más cara necesaria para cubrir la demanda fija el precio mayorista que reciben también otras tecnologías de generación. En determinadas horas, las centrales de ciclo combinado de gas pueden marcar ese precio.
La llamada excepción ibérica se aplicó durante la anterior crisis energética y estableció un tope al precio del gas destinado a producir electricidad. El mecanismo buscaba evitar que el encarecimiento del gas se trasladara íntegramente al mercado mayorista y, posteriormente, a los consumidores.
Ahora, el Ejecutivo estudia si podría recuperar una fórmula similar ante el nuevo escenario energético. Según la información publicada este miércoles, Economía reconoce que mantiene conversaciones con empresas del sector energético, mientras que Transición Ecológica admite que será necesario adoptar alguna medida si las previsiones de precios empeoran.
La situación es distinta a la de 2022. La presencia de las energías renovables en el sistema eléctrico español es actualmente mucho mayor, por lo que un nuevo límite al precio del gas podría tener efectos diferentes sobre las distintas tecnologías de generación.
La medida genera dudas dentro del sector energético
Una de las principales dificultades es que las renovables también pueden beneficiarse de las horas en las que el gas fija un precio elevado en el mercado mayorista. Cuando las centrales de ciclo combinado establecen el precio marginal, otras tecnologías que producen a costes inferiores reciben ese mismo precio.
Por este motivo, las empresas del sector energético han advertido de que recuperar la excepción ibérica podría generar distorsiones. La patronal Aelec ya ha señalado que, a su juicio, no se dan actualmente las condiciones que justificaron la aplicación de aquel mecanismo durante la crisis energética de 2022.
Además, cualquier intervención tendría que encajar con las reglas del mercado eléctrico europeo, una cuestión especialmente relevante después de la reforma del mercado mayorista impulsada por la Unión Europea tras la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania.
El precio de la energía amenaza al invierno
La preocupación del Gobierno se centra especialmente en los próximos meses. Las previsiones manejadas por analistas apuntan a que el precio del gas podría alcanzar niveles elevados durante el invierno, mientras que el encarecimiento del combustible puede volver a trasladarse al mercado eléctrico cuando la producción solar disminuya.
El problema no afecta únicamente a los hogares. La industria española está reclamando medidas ante el aumento de los costes energéticos y varias patronales han advertido de que algunas fábricas podrían verse obligadas a reducir o detener su producción durante las horas de mayor precio.
Ante este escenario, el Ejecutivo también contempla alternativas a la intervención directa del mercado. Entre ellas figuran una nueva reducción del IVA de la electricidad, sufragar determinados costes de la factura mediante los ingresos procedentes de los derechos de emisión de CO₂ o actuar sobre la tarifa regulada del gas.
La excepción ibérica tuvo un coste para el sistema
El mecanismo aplicado durante la crisis energética establecía inicialmente un límite de 50 euros por megavatio hora al gas utilizado para generar electricidad. Su aplicación permitió reducir el impacto del gas sobre el precio mayorista, aunque requirió compensaciones económicas y autorización europea al tratarse de una intervención excepcional.
La eventual recuperación de una medida similar se produciría, por tanto, en un contexto diferente: España cuenta ahora con una mayor generación renovable, pero continúa expuesta a las fluctuaciones internacionales de los combustibles fósiles y a las tensiones geopolíticas que afectan al suministro energético.


