Sánchez admite ahora que Marruecos falló en el control fronterizo durante la entrada masiva en Ceuta

El presidente endurece su discurso aunque descarta señalar al gobierno marroquí como responsable de la entrada masiva a España

Pedro Sánchez ha reconocido que el mecanismo de control fronterizo de Marruecos “falló” durante la entrada masiva registrada en Ceuta el pasado 30 de julio y ha asegurado que España ha reclamado a Rabat explicaciones y medidas para evitar que una situación similar vuelva a producirse. El presidente del Gobierno realizó estas declaraciones en una entrevista concedida a CNN desde Nueva York, donde participa en la Asamblea General de Naciones Unidas.

La afirmación supone un cambio relevante en el discurso mantenido por el Ejecutivo durante las semanas posteriores a la crisis. En una comparecencia en el Congreso celebrada el 3 de septiembre, Sánchez había señalado que no existían evidencias sólidas de que Marruecos hubiera planificado o ejecutado el episodio y que los organismos competentes continuaban investigando el papel del país vecino.

El presidente ha señalado ahora que “está claro” que el mecanismo de control fronterizo marroquí falló y que, por este motivo, España ha pedido a Marruecos “respuestas y acciones”. Sánchez ha defendido al mismo tiempo la necesidad de mantener una relación estratégica y de cooperación con Rabat, especialmente en materia migratoria.

La posición expresada por el presidente sitúa directamente el funcionamiento de los controles marroquíes entre los elementos que, según el Gobierno, deben ser aclarados para comprender lo ocurrido el 30 de julio. Sánchez no ha acusado públicamente a Marruecos de organizar la entrada masiva, sino que ha centrado su declaración en el fallo de su mecanismo de control fronterizo.

Un cambio respecto al discurso mantenido hasta ahora

La nueva declaración llega después de que el Gobierno defendiera durante semanas la importancia de la cooperación con Marruecos y evitara atribuir al país vecino una responsabilidad directa en la organización de la llegada masiva.

En una entrevista del pasado 14 de septiembre, Sánchez explicó que las autoridades marroquíes habían advertido de movimientos migratorios previos al 30 de julio y describió posteriormente su actuación como una gestión destinada a contener la avalancha. También afirmó entonces que no se había podido anticipar la dimensión que alcanzaría el episodio.

Ahora, casi dos meses después de la crisis, el presidente reconoce que el control fronterizo de Marruecos no funcionó como debía y afirma que el Gobierno español ha reclamado explicaciones. La declaración se produce además mientras el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, mantiene previsto un encuentro con su homólogo marroquí, Naser Burita, durante la Asamblea General de la ONU.

La crisis migratoria sigue sin estar cerrada

La situación en Ceuta continúa siendo objeto de preocupación para las autoridades españolas. En las últimas horas se ha reforzado el dispositivo de seguridad ante nuevos llamamientos en redes sociales para intentar acceder a la ciudad autónoma coincidiendo con las elecciones legislativas en Marruecos.

El propio Sánchez ha defendido que la mayoría de las personas que entraron en Ceuta deberán regresar a Marruecos, aunque ha insistido en que los procedimientos deben desarrollarse respetando las garantías legales y la dignidad de las personas afectadas.