Una intensa granizada ha afectado en las últimas horas a la comarca del Ripollès, en la provincia de Girona, en el marco del cambio brusco de tiempo que atraviesa buena parte del nordeste peninsular. El episodio se enmarca en la llegada de una borrasca que ha puesto fin a varios días de temperaturas anómalamente altas.
Las tormentas han descargado con fuerza en distintos puntos del Pirineo oriental, dejando acumulaciones de granizo visibles en carreteras y núcleos urbanos. En algunos casos, la intensidad del fenómeno ha sido notable, aunque de carácter localizado y de corta duración.
La situación responde a la entrada de aire frío en altura, que ha favorecido el desarrollo de nubes convectivas y episodios de precipitación intensa acompañados de aparato eléctrico y rachas de viento. Este tipo de configuraciones es habitual en primavera, cuando el contraste térmico incrementa la inestabilidad.
Los servicios meteorológicos mantienen avisos activos por riesgo de tormentas fuertes en la zona, con posibilidad de nuevas granizadas a lo largo de la jornada. El escenario apunta a una continuidad de los chubascos en áreas de montaña.
Este episodio marca un cambio claro respecto a jornadas anteriores, con un descenso térmico acusado y un retorno a condiciones más propias de la estación. La evolución del tiempo seguirá siendo variable en los próximos días en el nordeste peninsular.


