La hipocresía del feminismo de izquierdas. Por Eva Higueras

La hipocresía en cuanto a la aplicación de juicios o principios morales está muy vigente en nuestra sociedad actual, pero es alarmante este doble rasero de medir de las mujeres de izquierdas que se hacen llamar feministas. A principios de este año, en el Congreso de los Diputados se debatió una Proposición de Ley orgánica para la protección de la dignidad de las mujeres y la seguridad ciudadana en el espacio público, presentada por Vox y apoyada por el Partido Popular.

Se reclamaba con ella la prohibición del uso en espacios públicos de los velos denominados niqab y burka. La propuesta fue rechazada con los votos del PSOE, sus socios de izquierda y de extrema izquierda y Junts. Si resulta denigrante el resultado de la votación, más denigrantes fueron las declaraciones de ‘aquellos’ que votaron a favor de seguir apoyando esta práctica del islamismo radical.

Yolanda Díaz afirmó que esta proposición vulneraba la Constitución Española en su artículo 14 y 16, y en la misma línea, Patxi López afirmaba que “nuestra Constitución habla de libertad religiosa, y para algunos o algunas, llevar el burka forma parte de esa expresión de la libertad religiosa”. Pero siguiendo con el doble rasero de medir, decir que el argumento de libertad religiosa de la que hacen gala los partidarios del burka no sirve cuando la religión es la católica.

Recordemos qué a raíz del pacto de Pedro Sánchez con los separatistas en el año 2023, un grupo de católicos decidió reunirse para rezar el rosario por España ante la Parroquia del Inmaculado Corazón de María, situada en la misma acera que la sede del PSOE. Ese 27 de noviembre del 2023 se desplegaron a varios agentes de policía para impedir este rezo. Desde la Delegación del Gobierno en Madrid se denegó la convocatoria alegando que no cumplía los plazos. El Gobierno apeló a la Ley Orgánica 9/1983 considerando que existían “razones fundadas de que puedan producirse alteraciones del orden público, con peligro para personas o bienes”. La Delegación del Gobierno también prohibió las convocatorias previstas para los días 29 y 30 de noviembre.

Podemos seguir hablando de hipocresía y para ello podemos recordar el triste fallecimiento de Mahsa Amini, mujer iraní que en el año 2022 murió en Irán tras ser detenida por no llevar el hiyab correctamente. Ante este hecho, Pedro Sánchez trasladó su condena y la de su Ejecutivo por la situación de las mujeres en Irán.

Varias actrices y cantantes francesas, como Juliette Binoche o Marion Cotillard, decidieron que como gesto de solidaridad con Masha se iban a cortar el pelo, bueno, un mechón. Varias actrices españolas como Penélope Cruz, Carmen Maura, Emma Suárez,…decidieron seguir este movimiento en solidaridad con todas las mujeres iraníes ( y exponerlo en redes, claro).

Decir que a este movimiento feminista también se unió Begoña Gómez.

En enero de este año fueron muchas las mujeres que salieron a las calles de Irán quemando fotografías del ayatolá Jamenei como protesta contra la República Islámica que las tiene oprimidas desde 1979. NI Begoña Gómez ni feministas de izquierdas ni las actrices que se cortaban mechones de pelo en nombre de ‘la libertad’ alzaron su voz para apoyar a estas mujeres.

Las actrices de cine que se cortaban mechones de pelo se han mantenido en completo silencio cuando las mismas ministras y otras políticas autodenominadas feministas de izquierdas que se cortaban el pelo igual que ellas y que iban dándose golpes en el pecho recordando a Masha Amini, ahora son cómplices de que las mujeres sigan sufriendo el yugo de tradiciones machistas islámicas en nuestro país.

Todo es muy coherente. Pedían la libertad para las mujeres en su país pero que en España sigan estando invisibilizadas y menospreciadas, no sea que alguien se enfade.