Este colectivo ha experimentado en el Reino Unido un gran aumento de ataques antisemitas, registrando 3.700 en el año 2025
La policía de Londres investiga como un presunto delito de odio antisemita el incendio de cuatro ambulancias ocurrido en la madrugada del lunes en el barrio de Golders Green, al norte de la ciudad. Los vehículos pertenecían a Hatzola, una organización de voluntarios que presta asistencia médica gratuita a la comunidad judía.
El ataque se produjo alrededor de la 1:40 de la madrugada y provocó explosiones en el interior de las ambulancias debido a cilindros de gas, causando daños en edificios cercanos y obligando a evacuar a decenas de vecinos por precaución. A pesar de la magnitud del incendio, no se registraron heridos, aunque la opinión pública se pregunta por qué una comunidad en concreto tiene ambulancias propias.
Seis camiones de bomberos y cerca de 40 efectivos trabajaron durante más de una hora para controlar las llamas. La policía busca a tres sospechosos, analizando imágenes de cámaras de seguridad y vídeos difundidos en internet, y ha reforzado las patrullas en la zona. Testigos relatan fuertes explosiones y describen escenas de confusión y alarma. Mark Reisner, vecino de la zona, aseguró haber oído varias detonaciones mientras el fuego consumía los vehículos.
Líderes religiosos y políticos condenaron el ataque. El primer ministro Keir Starmer calificó el suceso como “espantoso” y reafirmó que el antisemitismo no tiene cabida en la sociedad británica. La arzobispa de Canterbury y el gran rabino Ephraim Mirvis coincidieron en que estos actos de violencia e intimidación son inaceptables y deben ser enfrentados con determinación.
La comunidad judía de Reino Unido ha experimentado un aumento de incidentes antisemitas desde el ataque de Hamás a Israel en octubre de 2023 y la posterior guerra en Gaza. El Community Security Trust registró 3.700 incidentes en 2025, frente a 1.662 en 2022.
Hatzola, fundada en 1979, es clave en la atención médica de la zona y el ataque ha generado temor y alarma en la comunidad. Organizaciones locales de vigilancia vecinal como Shomrim condenaron el incendio como un acto dirigido que afecta a un servicio esencial para la población.
Algunos miembros de la comunidad han criticado al gobierno por no prevenir la escalada de discursos y actos antijudíos durante manifestaciones propalestinas recientes. Autoridades locales y vecinos expresan su indignación, calificando el incendio como un acto de odio deliberado.
Por el momento no hay detenidos, y la policía solicita la colaboración ciudadana para avanzar en la investigación y dar con los responsables de este ataque que ha sacudido a la comunidad judía de Londres, aunque en los últimos tiempos se ha convertido en habitual.


