Irán denuncia el ataque de un buque por parte de Estados Unidos, con toma de rehenes

El ministerio iraní lo califica de «piratería marítima» y de «acción terrorista», de modo que las conversaciones de paz vuelven a quedar aparcadas

Irán condenó este martes lo que calificó como una “acción ilegal y brutal” de Estados Unidos tras el ataque a un buque comercial iraní en el mar de Omán el pasado domingo. Teherán denunció también la detención de los tripulantes, a la que definió como una “toma de rehenes”, en un nuevo episodio de tensión en la región.

El Ministerio de Exteriores iraní aseguró en un comunicado que la operación constituye un acto de “piratería marítima” y una acción “terrorista”. Según la versión oficial, la intervención incluyó intimidación contra los marineros, la tripulación y sus familias, lo que agrava la gravedad de los hechos denunciados por las autoridades iraníes.

El ataque se dirigió contra el buque de carga Toska, con bandera iraní, en una zona cercana al estratégico estrecho de Ormuz. Irán sostiene que este incidente vulnera los principios de la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional, y lo considera una violación flagrante” del acuerdo de alto el fuego vigente.

Teherán ha trasladado la denuncia al secretario general de la ONU, António Guterres, así como a los miembros del Consejo de Seguridad y a la Organización Marítima Internacional. El Gobierno iraní ha solicitado una condena firme a la actuación estadounidense y ha intensificado su presión diplomática en el ámbito internacional.

Liberación

Además, las autoridades iraníes exigieron la liberación inmediata del buque y de todos sus tripulantes, al tiempo que advirtieron de “consecuencias muy peligrosas” si la situación no se revierte. Irán responsabiliza directamente a Estados Unidos de cualquier escalada adicional de tensiones en la región.

El incidente se produce en el contexto del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes iniciado la semana pasada, una medida que Teherán considera contraria a la tregua temporal que expira el miércoles. En paralelo, Irán ha reforzado el control del estrecho de Ormuz y mantiene suspendidas las conversaciones internacionales tras el fracaso del último encuentro celebrado en Islamabad.