Trump manda un plan de paz de 15 puntos e Irán se lo devuelve. «Nunca haremos un trato con ustedes»

Irán sigue dominando el relato, a pesar del gran número de bajas, pero no está en sus planes ceder ni un palmo al ejército judeoestadounidense, mientras Pakistán se ofrece para mediar

Israel e Irán intercambiaron ataques aéreos el miércoles en una escalada que ha sacudido los mercados energéticos y financieros, mientras que el ejército iraní rechazó las afirmaciones del presidente Donald Trump sobre supuestas negociaciones estadounidenses para poner fin a la guerra. Según Teherán, Washington estaría “negociando consigo mismo«”, ya que no existe disposición de Irán a sentarse a dialogar.

A pesar de los intentos estadounidenses por ofrecer un plan de 15 puntos para alto el fuego, Irán mantiene su negativa a cualquier acuerdo. El plan de EE.UU., según fuentes israelíes, incluiría el desmantelamiento del programa nuclear iraní, la suspensión del apoyo a grupos como Hezbolá y la reapertura del estrecho de Ormuz, vía clave para el transporte de un quinto del petróleo mundial, lo cuál no quiere ni oír hablar su homólogo.

El portavoz del comando militar conjunto de Irán, Ebrahim Zolfaqari, declaró en televisión estatal que “nadie como nosotros hará un trato con ustedes, ni ahora, ni nunca”, en alusión directa a Estados Unidos. Esta postura refleja la línea dura de la Guardia Revolucionaria, que domina la estrategia militar del país y rechaza toda negociación que no respete la soberanía iraní. Es más, desmintieron a Trump al recordar que «no hemos negociado nada«, mientras el mandatario aseguró que han sido conversaciones «agradables».

Es curiosa la situación. Estados Unidos e Israel son más poderosos, su número de bajas es muy inferior a los de su enemigo pero, sin embargo, Irán parece tener controlada la situación y la propaganda. Como ya comentamos ayer en este medio, Irán ha logrado convertirse en el actor amable de la película, el resistente ante el imperialismo conquistador. No solo eso. Son ellos los que no quieren negociar, asumiendo el papel de líderes del conflicto a pesar de los fríos datos, son ellos los que parecen llevar la voz cantante y pintan a Trump como un hombre asustado que busca una tregua.

El cierre efectivo del estrecho de Ormuz es uno de los puntos claves del conflicto, puesto que ha generado la peor crisis energética de la historia, afectando al transporte de petróleo y gas natural y esto es un quebradero de cabeza para EEUU. Asia, que importa más del 80% del crudo que transita por esta vía, ha implementado medidas de emergencia, incluyendo teletrabajo obligatorio y cierre de escuelas, para mitigar la escasez.

La Agencia Internacional de Energía anunció la liberación de 400 millones de barriles de petróleo de reservas estratégicas, mientras Japón solicitó una liberación adicional para calmar los mercados. En medio de la crisis, Pakistán ofreció acoger conversaciones entre Estados Unidos e Irán, buscando mediar en un conflicto que ya afecta la estabilidad regional y global.

Tras cuatro semanas de guerra, los ataques aéreos continúan, no hay avances diplomáticos y los mercados permanecen volátiles. La tensión se mantiene al alza en esta fase de desgaste que evidencia que, pese a los intentos de negociación de Washington, Irán mantiene una posición firme. La rendición de Irán no parece una opción.