Israel reabre parcialmente el cruce de Rafah entre Gaza y Egipto

Cerca de 100 personas cruzaron hoy el paso, mientras que los periodistas extranjeros siguen estando vetados

Israel reabrió este lunes el cruce fronterizo de Rafah entre Gaza y Egipto para un número limitado de personas que cruzan a pie, permitiendo por primera vez en meses tanto la salida como el regreso de palestinos al enclave. La reapertura se produce en el marco de la primera fase del alto el fuego negociado por Estados Unidos en octubre.

El paso de Rafah, bajo control israelí desde mayo de 2024, es la única vía de entrada y salida para la mayoría de los más de dos millones de habitantes de Gaza y había permanecido prácticamente cerrado durante la guerra. Fuentes palestinas señalaron que unas 50 personas podrían entrar y otros tantos salir en el primer día, todas sujetas a estrictos controles de seguridad.

Un funcionario de seguridad israelí confirmó que el cruce fue abierto en ambas direcciones, aunque a media mañana no estaba claro cuántas personas habían logrado atravesarlo. Quienes regresen a Gaza forman parte de los más de 100.000 palestinos que lograron huir del enclave en los primeros meses del conflicto.

Pese a la reapertura, la violencia no cesó. Ataques israelíes mataron al menos a cuatro palestinos el lunes, entre ellos un niño de tres años, en incidentes separados en el norte y el sur de la Franja. El ejército israelí no comentó de inmediato sobre los hechos.

100.000 palestinos huidos

Durante los primeros nueve meses de la guerra, unos 100.000 palestinos cruzaron hacia Egipto por Rafah, algunos con patrocinio de organizaciones humanitarias. Tras la toma israelí de la zona, el cruce solo se abrió de forma puntual para evacuaciones médicas durante una tregua a comienzos de 2025.

Según fuentes egipcias, quienes crucen ahora deberán contar con autorización israelí y recorrer a pie unos 2,5 kilómetros a través del corredor de Filadelfia, una zona fortificada con muros de hormigón y alambre de púas. El paso incluye varios controles, uno de ellos gestionado por la Autoridad Palestina bajo supervisión de la Unión Europea y control remoto israelí.

Israel continúa prohibiendo la entrada de periodistas extranjeros a Gaza, pese a la reapertura del cruce. La cobertura internacional depende exclusivamente de reporteros locales, cientos de los cuales han muerto desde el inicio de la guerra.