Carolina del Norte sufre una de las mayores nevadas en décadas

Gran parte de Carolina del Norte vivió el domingo escenas invernales poco habituales, cuando una poderosa tormenta del nordeste se intensificó hasta convertirse en un ciclón bomba y dejó lo que el Servicio Meteorológico Nacional calificó como una “tormenta histórica”. La nieve cayó en los 100 condados del estado, cubriendo desde grandes áreas metropolitanas hasta zonas rurales y costeras.

El gobernador Josh Stein informó que el fenómeno afectó por igual a las montañas del oeste y a comunidades del este, separadas por cientos de millas. En ciudades como Charlotte, donde se acumularon cerca de 30 centímetros de nieve, las calles se transformaron en escenarios improvisados de actividades invernales poco comunes para la región.

A pesar de los riesgos, la nevada dejó imágenes de alegría: estudiantes deslizándose en trineos improvisados en la Universidad de Duke, personas practicando snowboard en calles cubiertas de blanco y hasta un muñeco de nieve levantado en una playa de Wrightsville. Stein reconoció que se trató de un evento que no se ve con frecuencia en el estado.

Las autoridades, sin embargo, insistieron en la gravedad de la situación. Con temperaturas bajo cero y carreteras heladas, más de 2.500 trabajadores estatales fueron desplegados para retirar nieve, aunque el gobernador advirtió que la normalización tomará varios días debido a la extensión de la red vial.

El impacto incluyó cierres de escuelas, suspensión de actividades gubernamentales y numerosos accidentes, entre ellos un choque múltiple de alrededor de 100 vehículos en la Interestatal 85. “Esto no es broma”, advirtió Stein, instando a la población a permanecer en casa siempre que sea posible para evitar más tragedias.