El arzobispo de Madrid ha recibido críticas por la forma en la que presentó el pan y el cáliz durante la consagración, un gesto que algunos fieles consideran contrario al sentido de la Plegaria Eucarística
El cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, ha protagonizado una polémica durante la Misa solemne celebrada este sábado 15 de agosto con motivo de la Asunción de la Virgen y la festividad de la Virgen de la Paloma. La celebración, oficiada en la parroquia de la Virgen de la Paloma y San Pedro el Real y retransmitida por Telemadrid, ha generado críticas entre algunos fieles por uno de los gestos realizados durante la consagración.
El momento que ha provocado la controversia se produjo cuando Cobo pronunció las palabras «Tomad y comed todos de él, porque esto es mi Cuerpo». Mientras las decía, el cardenal levantó la mirada hacia los asistentes y extendió hacia ellos el pan que sostenía en sus manos. Poco después repitió un gesto similar con el cáliz al pronunciar «Tomad y bebed todos de él».
La polémica no se centra únicamente en el gesto, sino en qué significa dentro de la liturgia católica. La Plegaria Eucarística, que contiene el relato de la institución de la Eucaristía, es una oración que el sacerdote realiza junto con los fieles pero que está dirigida a Dios Padre. Por ello, algunos críticos consideran que mirar y extender las especies hacia los asistentes durante esas palabras puede transmitir la impresión de que el sacerdote se está dirigiendo directamente a ellos.
La liturgia romana establece además una diferencia entre la consagración y la posterior presentación de la Hostia y el cáliz. Durante las palabras de la institución, el sacerdote pronuncia las fórmulas correspondientes y, posteriormente, eleva y muestra la Hostia consagrada y el cáliz a los fieles. Es precisamente esa diferencia la que algunos sectores consideran que no se respetó suficientemente con el gesto realizado por Cobo.
No es de extrañar tampoco este tipo de errores en eclesiásticos que dan la sensación de ser más funcionarios de la iglesia que auténticos creyentes. No es de extrañar que en base a estos ‘okupas’ de la Iglesia, la fe haya caído estrepitosamente en España, en parte por lo poco que transmiten arzobispos como Cobo o la misma Conferencia Episcopal, alejada de los auténticos valores que promulgó Jesucristo.
El debate sobre la liturgia
Quienes han criticado la actuación sostienen que los gestos también forman parte del lenguaje de la liturgia y que, por tanto, no son una cuestión meramente estética. Desde esta perspectiva, presentar el pan y el cáliz hacia los asistentes mientras se pronuncian las palabras de Cristo puede hacer que la escena parezca una representación de la Última Cena ante el público.
La cuestión tiene especial relevancia porque José Cobo es el arzobispo de Madrid y la celebración fue retransmitida públicamente por televisión (Telemadrid). Sus gestos durante una celebración solemne tienen una evidente dimensión catequética, ya que pueden influir en la manera en la que muchos fieles interpretan el significado de la Misa, y volvió a quedar en evidencia.
La normativa litúrgica establece que los sacerdotes no pueden modificar libremente los ritos por iniciativa propia. Sin embargo, la polémica generada por las imágenes no implica necesariamente que exista una interpretación unánime sobre la gravedad del gesto. Mientras algunos fieles lo consideran una actuación inapropiada y confusa, otros pueden entenderlo como una forma expresiva de acompañar las palabras de la institución.


