El rey emérito, premiado en Francia por su libro

Juan Carlos ofreció un discurso reivindicando su papel de “reconciliar a España consigo misma” tras la dictadura y aseguró que su situación es «un poco triste«

El rey emérito, Juan Carlos I, ha sido galardonado en París con el Premio Especial del Jurado del Libro Político por sus memorias tituladas Reconciliación, en un acto celebrado en la Asamblea Nacional francesa. El reconocimiento, concedido por unanimidad por un jurado independiente, destaca el valor histórico y político de la obra, escrita junto a la historiadora Laurence Debray.

Durante su intervención, el emérito defendió su legado y aseguró que su principal logro fue “reconciliar a España consigo misma” tras la dictadura, en referencia al proceso de transición hacia la democracia. En su discurso, también subrayó que heredó en 1975 todos los poderes del Estado y que su objetivo fue devolverlos al pueblo español, facilitando una transformación política rápida y pacífica.

El acto, celebrado en la Asamblea Nacional francesa, en París, concretamente en el Palacio Borbón, contó con la presencia de autoridades francesas y familiares del monarca, y se desarrolló en un tono formal centrado en el valor literario y testimonial del libro. La obra recoge una reflexión en primera persona sobre su trayectoria política y su papel en la historia reciente de España.

Polémica

No obstante, la concesión del premio ha estado rodeada de polémica debido a la figura del rey emérito y a las controversias que han marcado los últimos años de su vida pública, teniendo que irse a vivir a Dubai. Algunos sectores han cuestionado que el reconocimiento se otorgue en un espacio institucional como la Asamblea Nacional de un país, mientras que la organización ha defendido que se trata de un galardón estrictamente literario y no político.

En su intervención, Juan Carlos I reconoció también errores personales y admitió que su situación actual puede resultarle “a veces triste”, aunque insistió en que su compromiso con la democracia y los derechos humanos ha sido constante. La entrega del premio se interpreta como un nuevo paso en su intento de reivindicar su figura y su papel en la historia reciente de España, aunque salpicados por amoríos e intereses económicos.