España registra un giro meteorológico significativo tras varios días de temperaturas elevadas, con la entrada de un frente frío que ha alterado de forma notable la estabilidad atmosférica en buena parte del país. El cambio ha sido especialmente acusado en apenas 24 horas, con descensos térmicos que en algunas zonas alcanzan hasta los 15 grados.
Este episodio viene acompañado de precipitaciones generalizadas, rachas intensas de viento y un aumento de la inestabilidad que afecta tanto al norte como al interior peninsular. Las lluvias están siendo más persistentes en comunidades del norte, mientras que el viento complica la situación en áreas costeras y zonas abiertas.
Además, las autoridades han activado avisos por fenómenos costeros adversos, especialmente en el litoral cantábrico, donde el estado del mar presenta mayor riesgo. A esto se suma la reaparición de nieve en cotas de montaña, un fenómeno que contrasta con el ambiente casi veraniego de jornadas anteriores.
El cambio de tiempo marca así el inicio de un fin de semana inestable, condicionado por la presencia de aire frío en altura y la llegada de nuevas borrascas. La previsión apunta a que esta situación se mantendrá durante varios días, con cielos variables y temperaturas contenidas.
No obstante, los modelos meteorológicos anticipan una posible mejoría a partir del inicio de la próxima semana, cuando se espera una recuperación progresiva de las temperaturas y una estabilización del tiempo en la mayor parte del territorio.


