Mbappé y Vinicius decantan un derbi madrileño ante un Getafe que acabó con nueve

El Real Madrid llegará como líder al choque ante el Barcelona tras una sufrida victoria ante el Getafe (0-1) en un derbi intenso y polémico. El partido de los de Xabi Alonso tuvo tres nombres propios: Mbappé, Vinicius y Courtois, que fueron claves para romper la tela de araña compuesta por los de Bordalás, que aguantaron la acometida blanca hasta que se quedaron en inferioridad numérica, con dos expulsados. En esa faceta se apuntó el tanto Vinicius. En los partidos enfangados se mueve como pez en el agua, cuanto mayor es la intensidad y fiereza del rival más se crece, capaz de sacarles a los defensores de sus casillas como pocos los hacen con provocaciones. El territorio minado es su hábitat, no aparece de la misma manera en días más relajados. Ayer provocó las dos expulsiones de los locales. Primero, una entrada sin balón de Nyom en una contra a los 39 segundos de entrar al césped, le mandó a la caseta al lateral. La partida de ajedrez planteada por Bordalás encontró un momento de caos y desorden que trastocó la sólida estructura getafense. Porque solo dos minutos después, un pase entrelíneas de Guler a Mbappé hizo que el francés siguiera con su idilio de cara a gol con su décimo tanto en liga.

Es el ex del PSG el auténtico líder ofensiva del cuadro merengue. Si bien no es ese delantero que fije a los centrales, sus constantes desmarques son un quebradero de cabeza para cualquier zaga y su eficacia de cara a portería no permite ni un descuido. Guler, asentado totalmente en el equipo, es uno de sus mejores socios en la zona letal del campo. Por su parte, Mastantuono sigue contando con protagonismo pero ayer pasó más desapercibido, al igual que Bellingham. Una vez rota la monotonía, el Getafe se estiró y el Madrid aguantaba la intensidad de los locales en cada balón dividido. Los de Alonso cargaron el juego por la izquierda con un Vinicius, que si bien no estuvo cerca del gol, fue el responsable también de la segunda expulsión. Sancris vio la segunda cartulina amarilla por una patada al brasileño cuando ya había soltado la bola. Parecida a la de Nyom, pero algo más leve. Corría el minuto 84 y las opciones de los azulones se esfumaban.

Paradón

Aun así, tuvo que aparecer, como suele ocurrir habitualmente Courtois. El Madrid no remató el choque y en el 96 a punto estuvo de perder dos puntos vitales. Una internada por banda izquierda originó un golpeo a bocarrajo de Kamara delante del portero francés, que volvió a estar muy rápido de reflejos y concentración para salvar a su equipo. De este modo, el cuadro merengue encara el choque ante el Barcelona del próximo domingo (16.15) dos puntos por encima del equipo culé, tras un encuentro en el que Vinicius decantó la balanza con en ese otro fútbol, la especialidad precisamente de Bordalás, al que pagó con su misma moneda, y Mbappé, un seguro de vida.