Si el director Eduardo Casanova se hubiera retirado después de la serie ‘Aída’ a todos nos hubiera quedado un recuerdo agradable de Fidel, aquel personaje adolescente mariquita, exagerado y extravagante que era parte fundamental de la mítica serie española. Pero Fidel, aún con varias semejanzas a la vista, dista mucho del actor, Eduardo Casanova, que una vez que se hizo mayor decidió continuar ligado al mundo del cine, pero para degradarlo con todo su ímpetu. Si el cine español estaba bajo mínimos, Casanova ha decidido darle la estocada final. Sería hasta gracioso si no fuera porque sus películas están financiadas con el dinero de todos. Imposible que alguien hubiera puesto dinero de su bolsillo para pagar por ejemplo, la película ‘Silencio’. ¿De qué manera un director podría convencer a un productor de un guion en el que unas vampiras no binarias hablen sobre el estigma del VIH, el miedo a la diferencia y el poder del deseo? El propio director dijo de la película que «se trata una comedia sobre para luchar contra los estigmas, desde la ternura y la rabia”. Hay gente que descubrió que era una comedia a posteriori.
Y es que la broma de películas como esta radica en que, por ejemplo, su ópera prima, ‘Pieles’ (2017), costó un millón de euros, financiados principalmente por productoras privadas como la de Álex de la Iglesia. No obstante, solo recaudó 85.000 euros en taquillas españolas. ‘La Piedad’ (2022), su segundo largometraje, repitió el patrón: 317.570 euros en subvenciones públicas frente a apenas 15.000 euros de recaudación. El ratio resultó demoledor para sus críticos: 132 euros de ayuda pública por cada espectador que vio la película en cines. Y esto es no ya el cine español, sino el gobierno español, dispuesto siempre a financiar cualquier idea cuanto más degradante mejor y ya se llevaría la palma si contuviera acusaciones en contra de España. Es el paralelismo claro de la degradación del país, incluso Almodóvar sería conservador a su lado. Claro está, que el cine o el arte es la plataforma perfecta para que el mal gusto, la ordinariez, la fealdad, la decadencia, la depravación y el derroche de dinero público entren por el embudo amable de la subjetividad del arte. «Es que no entiendes mi arte«, dicen muchos. «Afortunadamente, no«, contestan todos. Imaginaos que Stanley Kubrick se levantase de su tumba y le cuenten que esto también es séptimo arte.
Aquí un rico diálogo lleno de matices de la película entre los personajes principales y las razones para ver ‘Silencio’:
Bueno a lo que íbamos. La miniserie está ahora en la plataforma Movistar Plus y ayer día 1 se estrenó. Al parecer, y ¡oh sorpresa! la serie no contó con demasiada audiencia inicialmente y la plataforma decidió darnos cuatro razones para verla. Destaca la de «se ve super rápido», más que nada porque a nadie le gusta que se alargue una tortura. Las redes sociales se llenaron de comentarios menospreciando la serie y el dinero que ha costado, incluso algunos dejaban perlas como éstas:


